sábado, 14 de febrero de 2015

MI NUEVO RELOJ DE PULSERA



Quería aquel reloj. Lo quería más que ninguna otra cosa en el mundo. Así que me lo compré.
Fue una insensatez, lo reconozco. Con la que está cayendo y yo gastándome el sueldo de un año en un maldito reloj de pulsera. Sin embargo, ¡qué reloj! Aún sigo pensando que ha merecido la pena la inversión.
Visualmente es precioso. El cristal está construido con un material especial a prueba de balas, por si a algún chalado tipo Mark Chapman le diese por “matar el tiempo”.
La configuración del reloj supera en complejidad al modelo Franck Muller Aeternitas Mega 4, considerado por los expertos en relojería de alta gama como «el reloj más complejo y sofisticado del mundo». De hecho, esta casa de relojes suiza no duda en autodenominarse Master of Complications, es decir, Maestros de la Complejidad. Tanto es así que podrían competir en complejidad con el cerebro de una novia común, con todo lo que ello implica.

(El resto de la entrada estará próximamente disponible en formato e-book en un libro que recogerá una selección de las mejores piezas de este blog)

 

26 comentarios:

  1. juajuajuajuajua Me figuro que también te dará "Bonus" para alargar tu tiempo sobre esta tierra de peregrinos mortales.
    ¡Genial!, tú más que el reloj, que me ha recordado por un momento esos móviles tan aparatosos que a veces incluyen la posibilidad de realizar y recibir llamadas.
    No pares de deleitarnos con tus flujos mentales y descacharrantes a la par que bien escritos.
    Un abrazo perentorio si le das al botoncillo disimulado en la parte posterior de la carcasa...¡Ah! ¿Qué de ese no sabías su existencia? para eso estamos los colegas que adquirimos hace poco un reloj de parecidas características.
    Repito. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Francisco. Mira, lo del "bonus" para alargar el tiempo de estancia en la Tierra no se me había ocurrido. Buena opción, sin duda. Aunque como todo en esta vida, de ser posible algo así sólo unos pocos podrían permitírselo. : /
      En cuanto a lo de seguir publicando cositas, tranquilo, aun tengo "cuerda" para rato. O eso creo. Que igual se me agotan las pilas antes de tiempo y...
      Gracias por pasarte y por comentar. Un abrazo.

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  2. ¡Por cierto! te añado a los enlaces de mi blog que espero visites aunque no escriba cosas de tal enjundia como las tuyas.

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    1. Hola de nuevo. Precisamente esta mañana visité tu blog y leí el poema que le regalaste a tu mujer. Yo, he de confesarlo, no soy mucho de poemas. Es mi talón de Aquiles. Sin embargo, eso no quita para que de vez en cuando me sumerja en el embriagador aroma que encierran.
      Así y todo, no me había dado cuenta de ese detalle que mencionas. Así de despistado soy a veces. Realmente no sé qué decir, aparte de gracias. Demuestras generosidad al brindarle a tus lectores la posibilidad de acceder a mi blog, además de mostrar aprecio por mi trabajo. Me siento halagado, Francisco, y muy agradecido. Recibe un afectuoso saludo de mi parte.

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  3. Muy bueno, Pedro, lo que me he reído. Currado, eh? Lo comparto, un saludo, aún me río.

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    1. Muchas gracias, Esther González. Celebro que te hayas reído. Sí, parece fácil, pero no lo es. ¡Si yo te contara la de horas y horas y horas que lleva detrás un relato como este! Tantas, que ni siquiera mi reloj nuevo sería capaz de calcularlas. Jajajajaja.
      Gracias por tu visita y por tu comentario, Esther. Un saludo.

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  4. Hola Pedro, ese reloj es toda una joyita tecnológica. Pero como todo lo bueno, tiene sus desventajas. Jejeje, muy bueno tu relato.
    Feliz sábado.

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    1. Hola Alejandra. La principal desventaja es el precio. No todo el mundo puede permitirse invertir el sueldo de un año en un reloj. Pero por lo demás, todo son ventajas. ¿A quién no le gustaría saber en todo momento el índice bursátil de Burundi, por ejemplo?
      Gracias por pasarte por aquí y por comentar, Alejandra. Feliz sábado para ti también. : )

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  5. Hola Pedro,
    Que reloj tan fantástico para un mecánico como yo. Si solo me costaría el sueldo de un año de trabajo, a lo mejor me lo compraría. Pero, amigo, a lo mejor los sueldos en tu maravillosa isla lo permiten, aquí en Francia, con lo que gano tengo que trabajar.......58 años jejejeje !!!!

    Un abrazo y gracias por tus historias tan divertidas :-)

    JP

    http://www.swisstime.ch/en-watches-FRANCK-MULLER-Aeternitas-Mega-4,-The-world%E2%80%99s-most-complicated-wristwatch-n1378.html#.VN-dB_mG-g0

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    1. Soñar es gratis, amigo mío. Y eso es justo lo que yo hago: soñar. Y como soy un tío generoso, a la par que alto y guapo, en vez de quedarme ese sueño para mí decido compartirlo con todos vosotros. ¿Ves? ¡Si es que lo tengo todo: alto, guapo, generoso! No me explico por qué aún sigo soltero, la verdad.
      Un abrazo, Jean Pierre. : )

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  6. Pues tienes tooooda la razón, qué mas da que atrase y que la pila le dure poquito?? Con todas esas prestaciones esas naderías no importan!! jajajajaja. Tu reloj vale el sueldo de un año y mucho más.
    Qué bueno el relato, Pedro, me he reído mucho (para variar). La versión adolescente adicto al móvil me ha encantada, real como la vida misma :P
    Ea, que lo disfrutes con salud (y si acaso te fallara la salud, ya te avisa él) jajajaa.
    Un beso!!

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    1. Precisamente ayer le comentaba a un lector habitual del blog una solución para el tema de la pila. ¿Y sabes qué se me ocurrió? Llevar una batería de coche a la espalda, a modo de mochila, y conectarla al reloj mediante un cable. ¿Soy un genio o no? Yo creo que sí. ; )
      Lo de los adolescentes con el lenguaje es de traca. A veces tengo pesadillas soñando con un futuro donde los libros serán editados en ese lenguaje de móvil. Si ya no entiendo un carajo a Joyce escrito en lenguaje convencional, imagínate lo que me costará entenderlo en lenguaje adolescente. ¡Para volverse loco!
      Muchas gracias por la visita, Julia. Un placer tenerte de nuevo por aquí. Besos, : )

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  7. Como siempre, tu desbocada imaginación e ironía me han hecho sonreír y eso que todavía estoy un poco adormilado (ayer me acosté pasadas las 2 de la madrugada). Me encantan tus ocurrencias y la forma de expresarlas. En cuanto al reloj de marras, no quiero ni imaginarme lo que costaría si, además de todas esas virguerías, diera la hora correcta y llevara unas pilas Duracel.
    Un gusto leerte.
    Un abrazo.

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    1. El insomnio es terrible. Yo, que lo he padecido y padezco, te lo puedo decir. Aunque en mi caso, a veces me sirve para dar rienda suelta a mi imaginación y escribir. A veces eso me relaja y consigue evocar a Morfeo. Otras, las menos, he tenido que recurrir a métodos más expeditivos, como leer el primer capítulo de "Muerte en Venecia" de Thomas Mann o verme el larguísimo plano secuencia del inicio de "Sacrificio", de Andrei Tarkovski. Mano de santo.
      Un abrazo, Josep. Y muchas gracias por la visita.

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  8. Me ha encantado, Pedro! Estoy de acuerdo contigo, hoy en día cualquier cosa hace de todo. Cuando intentan venderme tecnología siempre pregunto:-¿Pero... ¿Hace café?

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    1. Pues mira, no se me había ocurrido lo de añadir un botón que, al presionarlo, soltase un chorrillo de café por uno de los laterales del reloj. Buena idea. ¡Con lo cafetero que soy yo!
      Muchas gracias por pasarte por aquí, por leer y por comentar. Te lo agradezco. Sé bienvenida a este rincón absurdo del ciberespacio. Un saludo, Paola.

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  9. Ese reloj es cojonudo, Pedro, y tu artículo también. Pero ya sabes, amigo, que dicha joya, que cuesta un auténtico pastizal, por cierto, es, además, automático, por lo que no lleva pila. Pues sólo faltaría que con lo que cuesta su pila durase tres cuartos de hora, jajaja. Enhorabuena (y nunca mejor dicho).

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    1. Una de las claves del humor absurdo consiste en deformar la realidad, estirarla, hasta hacerla ridícula; de ahí que en mis piezas de humor cualquier parecido con la realidad sea pura coincidencia.
      Agradezco tus gentiles palabras y tu visita. Como tú bien dices, "en hora buena".
      Gracias, José. Un abrazo.

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    2. Está muy clara tu intención, así es. En las letras nos encontramos. Un abrazo.

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  10. Reloj, no marques las horas.......que es precisamente lo que no hace este peculiar reloj tuyo. Debería estar en la tienda de cosas inútiles de Reginald Perrin. Una divertidísima parodia de como nos pone de cachondos los superfluo. Un abrazo Pedro

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    1. ¡Ostras, Reginald Perrin! Recuerdo esa serie. "Caída y auge de Reginald Perrin". Me pilló muy joven, con doce o trece años, cuando la programaban en TVE. Yo, de siempre, he sido un enamorado de las series de humor británicas: "El show de Benny Hill", "Sólo cuando me río", "Reginald Perrin", "Un lugar donde dormir", "Los Roper". ¡Cuántas horas de diversión y evasión me proporcionaron esas series! Impagable.
      Muchas gracias, Fernando; por pasarte por aquí y por tu comentario. Me has hecho retroceder unos cuantos años en el tiempo. Uhm, debería haberle puesto esa característica a mi reloj...

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  11. De nuevo me he reído un buen rato, me gusta mucho como escribes, una mezcla explosiva entre J, Kennedy Toole y Cortazar en Historias de Cronopios y famas. Me encanta la narración de lo absurdo con inteligencia y humor.
    Gracias.

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    1. ¿Qué puedo decir más que gracias? Por cierto, una cosita, lo de Clara S.L. ¿es porque eres una Sociedad Limitada? De ser así, serías la primera sociedad limitada que comenta aqui, en mi blog. Y eso me plantea algunas cuestiones de índole fiscal. ¿Debería cobrarte el IVA por las risas? ¿Puedo desgravarte fiscalmente? ¿Tienes NIF?
      En fin, al margen de los aspectos legales, es un placer haber recibido un comentario tan elogioso como el tuyo. Y lo de compararme con Kennedy Toole ya ha sido lo más. Que sepas que soy un enamorado de "La conjura". Es de los libros que más veces he releído en mi vida.
      Gracias, Clara. Un abrazo.

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    2. Es bastante más prosaico que todo eso, lamento desilusionarte, el misterioso SL son simples siglas de mis apellidos, Serrano López. Ya ves, ni siquiera relumbrantes, una mezcla de castilla vieja y morisco o judaico. Pero si te podría asesorar sobre temas fiscales, pues aunque me gustan otros aspectos menos técnicos, la vida me llevó por el mal camino de los estudios universitarios, quemando mis mejores tardes de primavera haciendo codos para sacar económicas adelante...

      El IVA de las risas sería, me temo, más risas, pues las unidades en matemáticas hay que respetarlas y no se pueden mezclar churras con merinas. Desgravarte por mí fiscalmente te sale rentable, no así a todos los que los sufrimos a la Hacienda pública, pues te devolverían risas y nos encontraríamos con caras aún menos amables de las que sufrimos cuando nos atienden. No te desgráves, porfa...

      Por último, y disculpa por la extensión, (censura mis entradas a la próxima), compartimos el enamoramiento por La Conjura, nunca me han dolido las tripas tanto y tan gustosamente como con este pedaso de libro.
      Abrazo y gracias a ti.

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    3. Lo primero, jamás de los jamases se me ocurriría censurar uno solo de tus comentarios. A menos que utilices palabras malsonantes o insultos varios, en cuyo caso no tendría más remedio que adoptar la pose y actitud de mi viejo amigo Ignatius para contrarrestar, ya sabes, en plan "¡Cerda! ¡Marrana!", y cosas por el estilo.
      Lamento que hayas perdido los mejores años de tu vida estudiando algo tan soso y aburrido como Económicas. Sé de lo que hablo. Soy contable. Aunque un contable raro, la verdad, ya que a diferencia de la mayoría de contables que conozco poseo un extraordinario sentido del humor. Supongo que tantas y tantas horas de mi vida desperdiciadas revisando columnas interminables de cifras y conceptos acabó por desquiciarme y convertirme en lo que soy.
      Dicho esto, te agradezco nuevamente tu paso por este rinconcito del absurdo. Un abrazo, Clara.

      Fdo. Tu chico favorito de la Oficina. ; )

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