sábado, 30 de mayo de 2015

PUES SÍ QUE ESTABA OSCURO



Todo estaba oscuro. Muy oscuro. Muy pero que muy oscuro. Oscurisísimo. Vamos, que no se veía una mierda.
Virgil avanzaba temeroso a través de aquellos escalofriantes corredores donde reinaba el silencio más aterrador. Aquel silencio era únicamente interrumpido por los intensos latidos de su propio corazón desbocado, los cuales rebotaban en sus sienes simulando un solo de batería del gran Billy Cobham.
De repente, en mitad de aquella densa oscuridad, Virgil vislumbró un punto de luz que parecía invitarle a seguirla. Virgil cogió la invitación y se la metió en el bolsillo derecho de su chaqueta. No. En el izquierdo. Tampoco. Quizás la introdujese en el bolsillo interior. Uhm, no sé. No estoy seguro. Lo siento. Ya he dicho que no se veía una mierda.
De manera instintiva, Virgil siguió aquel punto de luz. Previniendo cualquier posible imprevisto, Virgil mantenía sus cinco sentidos en un constante estado de alerta. De este modo Virgil notó en su brazo izquierdo el contacto de una suave brisa. Eso le hizo suponer que había cambiado de estancia. Pero se equivocó. En realidad se trataba de un enano asmático que justo en ese instante pasaba a su lado.
Buenas —dijo el enano asmático. Y diciendo esto, el enano asmático se fue por dónde había venido.


 
(El resto de la entrada estará próximamente disponible a la venta en un nuevo libro de la colección ABSURDAMENTE).


10 comentarios:

  1. Menuda reflexión, paranoia o como lo quieras llamar. No sé de donde sacas tanta imaginación. Por lo menos la mierda se ha ido con buen sabor de boca. Virgil ha sabido sacar lo mejor de ella. Sinceramente me ha gustado mucho, me has sorprendido, y como siempre me has hecho reír. Supongo que todos somos una mierda en busca de nuestro lado positivo, jijiji. Un abrazo.

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    1. Hola, María. Sinceramente, yo tampoco sé de dónde saco todas estas "mierdas" que escribo, la verdad. Jajajaja. Lo que sí puedo decirte es que muchas de las piezas que acabo publicando suelen partir de una simple frase y, a partir de aquí, mi imaginación hace el resto. Supongo que también ayuda el hecho de no estar muy bien de la cabeza. Creo. :P

      Muchísimas gracias por pasarte por aquí, María. Recibe un afectuoso abrazo de mi parte -y aquí es cuando tú deberías apartarte y decir: ¡Y una mierda! Jajajaja-. Besos, María. : ))

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  2. Cuando nos invitan a un viaje onírico en el cual ya nos encontramos sin tan siquiera haber tomado esa opción, surge la duda, esa señora peluda que se desvanece al hallar con quien entendernos, una mierda filosófica e indignada con quien empatizamos, justo antes de irnos por donde vinimos, como ese enano asmático que en el fondo, todos fuimos alguna vez. Jodidos pero contentos. Un viaje a las maravillas de la mano de lo absurdo y lo locuaz. Me ha gustado este ameno paseo por las neuras y las neuronas de tu personaje.
    Saludos, compañero.

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    1. Muchas gracias, Edgar. Desde siempre me resulta curioso, y enriquecedor, recibir vuestra particular visión en relación a mis obras. Y digo lo de curioso porque el escritor, una vez que "libera" su escrito, ya no es dueño de él, pues escapa a su control. Se pueden dar tantas interpretaciones de un texto como lecturas se hagan del mismo. Uno escribe procurando transmitir una idea, un concepto, y, sin embargo, cuando ese escrito llega al lector, consigue trasmitir otra cosa distinta. Es fascinante. De veras.

      Con todo, agradezco el que me hayas dedicado parte de tu tiempo para dejarte caer por aquí y leer mis escritos. Lo mejor de escribir resulta de la experiencia de compartir con el lector lo escrito. Gracias, Edgar. Un abrazo. : )

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  3. ¡Mierda, me has hecho reír tanto!, este relato me ha hecho el día. ¿Estabas riéndote cuando escribías el relato? ¿o sólo soy yo el que se ríe con todo esto? Me tomaste con sorpresa, honestamente no sabía de qué se trataba el relato, el enano asmático y la señora peluda me fascinaron...por alguna razón siento que la historia es perfecta para contarla a tus hijos antes de dormir...no sé por qué, no lo haré por supuesto. En fin, un gran relato, he descubierto tu blog y me ha fascinado, saludos...

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    1. Saludos, Jorge Hernández. Bienvenido a este rincón del absurdo. Te confirmo que yo sí que me río de las cosas que escribo; y no sólo mientras las escribo, sino que suelo reírme incluso mucho tiempo después, al releerlas. No sé si mi historia cumple los requisitos necesarios para merecer ser contada a tus hijos antes de dormir, eso lo dejo a tu elección. Pero lo que sí espero es que tus hijos hayan heredado de ti tu sentido del humor, ya que eso significará que podrán disfrutar de relatos como el mío cuando sean mayores. Celebro que hayas descubierto mi blog. Ya sabes donde tienes tu casa. Entra cuando quieras, ponte cómodo y disfruta leyendo. Espero poder contarte entre nuestros asiduos.
      Un abrazo, Jorge.

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  4. Una historia redonda, como siempre.
    Sacas unos personajes muy "sofisticados" que al final solo cuentan la verdad y eso nos hace reír... a lo mejor el truco está ahí, en contar la verdad de la forma más sencilla.
    Enhorabuena, en cada relato te superas a ti mismo.

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    1. Hola, Paola. Ssssssh, calla mujer, no desveles mi truco. ¿O es que quieres acabar con la magia? Dime, con sinceridad, ¿no prefieres seguir siendo "engañada" alentando así tu imaginación, prolongando el misterio y disfrutando de mi "magia"? Piénsalo y me dices. ; )
      Qué bonito eso que me dices, "en cada relato te superas a ti mismo". Eso es porque me lees con buenos ojos. Y se agradece. : )
      Un abrazo, Paola. Y gracias, por todo. : ))

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  5. Me encanta tu forma de jugar con las palabras. Es genial y muy divertido. Y además incluso advierto (¿serán imaginaciones mías?) un mensaje oculto. La oscuridad. ¿Quién no ha vivido momentos de oscuridad? Y la mierda. Todos nos hemos sentido una mierda alguna vez. Una palabra realmente polifacética. Como joder.
    Un abrazo, amigo.

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    1. Saludos, Josep Mª. Te agradezco enormemente tus gentiles y amables palabras. Es más, te diré que a mí me encanta que te encante lo que escribo y como lo escribo. Emociona saber que, de algún modo, consigo transmitir mi sentido del humor a través de mis letras. Y eso mola. : ))
      Gracias por pasarte de nuevo por este rinconcito, Josep. Un abrazo, amigo. : )

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