sábado, 18 de julio de 2015

LA LLAMADA

"Libro abierto", foto donada a Flickr por Reset Reboot

Desde muy joven, John McGee sintió la llamada de la literatura. Ocurrió cuando John tenía veintiuno o veintidós años.
Desde ese día, la literatura no dejó de llamarle día sí y día también. A todas horas. En cualquier momento y circunstancia. A su casa, al trabajo, a casa de sus padres, al gimnasio. Incluso se las ingenió para conseguir el número de teléfono del psicólogo al que John acudía una vez por semana para tratarse su problema de desafección, y llamarlo también ahí. Y cuando la literatura no conseguía pillarle en ninguno de esos sitios, optaba por dejarle mensajes en el contestador automático; mensajes del tipo: «Hola, John. Soy yo. La literatura. Tenemos que hablar. Llámame. Mi número es el 555-1235. Espero tu llamada. Cuídate. Ciao».

Durante un tiempo, John obvió esas llamadas. Y lo hizo principalmente por dos motivos: porque nunca, jamás, devolvía las llamadas —era un tacaño recalcitrante y gustaba de guardárselo todo para él—, y porque en el fondo no se consideraba a sí mismo un gran aficionado a la lectura. De hecho, leía más bien poco y lo poco que leía se circunscribía a su muro de Facebook y poco más.
Aún así, la literatura, confiada en acabar ganando la partida, prosiguió con su persistente campaña de llamadas a todas las horas del día y de la noche. Hasta que John, al fin, acabó por coger el teléfono.
¿Se puede saber qué quieres de mí? —dijo John al borde del desquicie.
Quiero que escribas un libro —respondió la literatura.
¿Un libro? ¿Qué clase de libro?
Uno con cubierta exterior fabricado en un material rígido, como cartón plastificado por ejemplo. Con lomo, solapa y un montón de hojas en su interior. Y en esas hojas a su vez habrá un montón de palabras, frases y, en fin, toda esa mierda.
Pero yo nunca he escrito un libro —argumentó John—. Ni siquiera sé cómo se hace.
Tú limítate a escribirlo. Del resto me encargo yo —dijo la literatura.




(El resto de la entrada estará próximamente disponible a la venta en un nuevo libro de la colección ABSURDAMENTE).



20 comentarios:

  1. ¿Ficción? ¿Por qué... ? jajaja. Un saludo.

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  2. Por nada. Cosas mías. :P

    Muchas gracias, Luy Albertos, por leer y comentar. Y bienvenida, en caso de que ésta sea la primera vez que nos visitas. Confío en que no sea la última. Un saludo. : )

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    1. Muchas gracias, Don José Florentino. Un placer tenerle de nuevo por aquí. Un abrazo. : )

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  4. Como siempre tan mordaz. El filo entre ficción y realidad es tan delgado....
    Un abrazo y mira, intenta localizar a la literatura esa a ver si le caes bien y te echa una mano, jeje

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    1. Saludos, Josep Mª. Cierto, la fina línea que separa realidad de ficción es tan delgada que resulta de lo más sencillo traspasarla sin que seamos conscientes de ello.
      Seguiré tu consejo. Miraré en las Páginas Amarillas a ver si encuentro el número de teléfono de la literatura. Me vendrá bien su ayuda para sacar adelante los proyectos que aún tengo en cartera. : )
      Un abrazo, Josep.

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  5. ¡Hola, Pedro!

    Este es el tercer comentario que escribo, no sé si conseguiré enviárselo a tu blog…Lo escribo, le doy a enviar y se borra; algo he hecho, lo tengo claro.

    En los otros te he puesto cosas muy bonitas sobre tu relación con la literatura, la ficción y la gloria… pero ya estoy derrotada, te escribo con ilusión y luego no me sale. Así que sólo voy a ponerte esto: Me encanta y he sonreído, bastante, con lo de ficción, ficción… y más ficción.

    El camino no es fácil pero merecerá la pena, no todo el mundo tiene a la literatura acosando.

    Muchos besos.

    Soraya.

    P.d. Dios todo poderoso del mundo virtual, el omnipresente y omnipotente de la red, le suplico, por piedad, que este comentario llegue al Blog destinado. Se lo ruego.
    P.d. 2. Este lo mando dos veces, por si por si...

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    1. Hola Soraya, soy el Dios todopoderoso del mundo virtual. ¿Cómo va eso, nena? Ejem. He visto tus otros comentarios, y, sinceramente, me resultaron demasiado halagadores para con Pedro. Por eso los bloqueé y me los he quedado para mí. Ese tipo no se merece tanto. Además, no quiero que se le suba el pavo a la cabeza. Quiero que siga manteniendo la humildad de sus inicios. Bastantes escritores egocéntricos hay en el mundo como para añadir uno más a la lista. De eso nada, monada. Estooo, y cambiando de tema, ¿haces algo el fin de semana?
      -Oiga, ¿quién es usted y qué hace en mi blog?
      Bueno, nena, me tengo que ir. Llámame. O mejor, escríbeme un mensaje en mi perfil de G+. Búscame como "REDIOS" (Ya sabes, por lo de "red" y "dios"). Besos, nena. :P

      Hola, Soraya. Soy Pedro. Lamento las molestias que te haya podido ocasionar el tema de los comentarios. Y celebro que te hayas mostrado perseverante a pesar de todo. Ya sabes que los blogs se alimentan de visitas y comentarios; y en estos meses de verano me da la sensación de que mi blog va a pasar mucha hambre. Aunque casi mejor. Está muy gordo, y le vendrá bien adelgazar unos kilitos al muy glotón.

      Cierto que el camino no está resultando fácil, pero te aseguro que está mereciendo la pena. Además, casi mejor que sea así, poquito a poco, pues eso me está permitiendo ir saboreando como se merece cada pequeño avance que voy experimentando.

      Muchos besos, Soraya. Y gracias por estar ahí. : ))

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  6. Me he reído bastante con esas notas aclarando que todo era ficción, excelente publicación, le resultó bastante bien haber respondido al llamado de la literatura.
    ¡Saludos!

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    1. Hola, Felipe. Celebro que te haya gustado. Considero que se hacía necesario puntualizar lo de que todo "era pura ficción". No quisiera alimentar en la mente de los jóvenes aspirantes a escritores profesionales la idea de que el camino hacia el éxito literario se mostraba tan sencillo y falto de obstáculos. No es que sea algo imposible, ni mucho menos. Ni tampoco que todos tengamos una idea exactamente igual de lo que significa "triunfar" en la literatura. Yo, por ejemplo, me conformaría con vender 150 millones de ejemplares de uno cualquiera de mis libros. Eso me permitiría ponerme al día con el casero y asegurarme el desayuno por al menos seis meses. :P

      Saludos, Felipe. Y gracias por tu visita. : )

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  7. Hay veces que ni con la Literatura de nuestro lado podemos llegar a la meta de publicar un libro. Este John tiene muuuuucha suerte, que sin leer ni nada llegue a la lista de los más vendidos. Pero bueno, ¿eso no ha pasado ya? ¿Y sin tener a la literatura de su parte?
    Un abrazo.

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    1. Jejejeje. Muy perspicaz, querida María. Podría citar cienes y cienes de casos de libros supuestamente escritos por celebridades cuya capacidad de redacción apenas les alcanza para elaborar la lista de la compra del supermercado. Hay mucho escritor "fantasma". :P

      Un abrazo, María. : ))

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  8. De lo mejor que he leído en mucho tiempo. Leo poco... Jajajaja. Buenísimo, Pedro. He disfrutado mucho con este absurdamente inteligente relato.
    Pd: "Léelo" me parece un título cojonudo.
    Abrazo, compañero de letras.

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    1. ¿Lees poco? Jajajaja. No te creo. He leído cosas tuyas en tu blog y para escribir como lo haces se necesita tener muchas lecturas detrás. Así que no cuela. :P
      ¿A qué es bueno el título de "Léelo"? Normal. Lo creó la literatura, ¡y mira si sabe de esto que lleva en el negocio desde el año de la Pera! Yo creo que de los 14 millones que lleva vendidos hasta el momento una buena parte se la debe al título. Seguro.

      Un abrazo, compañero Edgar. Y muchas gracias por leer y comentar. : )

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  9. Excelente relato, Pedro. Me alegro de haber descubierto tus buenas letras. Por aquí me quedo ;)!

    Un saludo!

    Fer

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    1. Muchas gracias, María Paz "Fer". Bienvenida a este humilde blog.
      -De humilde nada.
      Perdona. Es que mi blog tiene vida propia, ¿sabes?
      -No necesito que me justifiques. Yo soy como soy. Y punto.
      Ya. Pero esto es cosa de dos. Y si tú me espantas a la gente, yo me quedo sin lectores. Y si yo me quedo sin lectores, ¿para qué demonios necesito un blog? ¿Lo pillas?
      -Lo pillo.
      Pues eso. Y ahora lárgate que tengo que decirle unas cosillas a Fer.
      -Vale. Perdona. Tampoco es para ponerse así...
      ¡Fuera!

      Ejem, ¿por dónde iba? Ah, si. Gracias, Fer. Un placer tenerte por aquí. Entra cuando quieras y a la hora que desees. Estamos abiertos las 24 horas los siete días de la semana. Festivos incluidos.

      Un saludo. : )

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  10. Entiendo esta situación perfectamente, Pedro. Uso auriculares y música al tope para no entablar ese tipo de diálogo con ya sabes quien, que me resulta tan familiar, y así poder decirte que, siendo las cuatro de la madrugada aquí en los confines del mundo donde bate récords de venta Florencia Bonelli y donde Paulo Coelho es poco menos que el Papa, aquí vine, aburrida ya de no poder dar a basto a contestar tantos comentarios que me llueven en mi jarrito y cansada de editar el libro que me van a suplicar que publique en apenas unos días, minutos más, minutos menos.Ahora, con tu permiso, tengo otra llamada que contestar.

    Un saludo!

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    1. Vaya, así que tú también has estado recibiendo la persistente llamada de la literatura. Es un poco pesada, ya lo sabes, pero gratificante cuando notas que precisamente ese rasgo te diferencia del resto, pues tú puedes vivir mil vidas a través de tu imaginación. Así pues, considérate afortunada.
      Si estás a punto de editar no hace falta que te explique la excitación que te embarga, pues la estarás experimentando en carne propia. Es una sensación que tardará tiempo en abandonarte, y que te servirá para enfrentarte a los duros envites que te aguardan en el camino. ¡Dios, qué horror, me leo y cada vez me parezco más a Paulo Coelho! : (

      Un saludo, María Paz. Y suerte con tu libro. : )

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  11. Solo te pareces a Paulo en el día del santo! Por poco se me escapa tu relato. Menos mal que has puesto un link!
    Muy divertido. Me ha encantado la parte de la historia de la literatura con los libros de piedra.

    Saludos

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    1. Hola, Paola. Vaya, pues no tenía ni idea de que compartiese santo con esa "eminencia" de la filosofía de todo a 100. No sé si es algo de lo que presumir, la verdad. :P

      Muchas gracias por tu comentario. Lo cierto es que, aunque parece un chiste, lo que digo de la literatura es rigurosamente cierto. De los libros que he leído últimamente me he encontrado con demasiados "ladrillos" de supuestos grandes autores. Siempre bajo mi criterio, claro.

      Un abrazo, Paola. : )

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