sábado, 3 de octubre de 2015

CLASE DE SEXOLOGÍA

Foto: trome.pe

Malcom Bradley podía estar orgulloso de David, su hijo adolescente. Y es que David en nada se parecía a su padre a su misma edad. Mientras que Malcom había sido un pésimo estudiante, siempre metido en líos, su hijo David era todo lo contrario: serio, aplicado, responsable, disciplinado y nada problemático. En cierto modo, David simbolizaba a la perfección lo que en el argot popular se conoce como “un buen chico”.

Era sábado por la tarde, y no había fútbol. Y los fines de semana podían ser terriblemente aburridos en casa de los Bradley cuando no había fútbol. Sobre todo para Malcom, seguidor incondicional del West Ham United F.C.
Malcom bajó las escaleras que comunicaban el piso superior con la planta baja de su modesto adosado en Willesden, en el distrito londinense de Brent. Aún se le notaba medio zumbado después de la siesta de casi dos horas que se acababa de gozar en la intimidad de su dormitorio, junto a su esposa Linda.
Ya en la planta baja, Malcom halló a su hijo David sentado ante la gran mesa que presidía el living. El chaval tenía desplegados varios libros de texto a su alrededor. El lunes tenía examen de ciencias en el instituto y quería prepararse a fondo.
Malcom se acercó hasta la mesa y ocupó una silla junto a su hijo.
¿Qué pasa chaval? ¿Cómo lo llevas?
Bien —dijo David sin mucho entusiasmo.
Hijo, creo que ha llegado el momento de que tú y yo tengamos una profunda conversación sobre sexo.
David no se mostró excesivamente interesado en interrumpir su hora de estudio. Y menos aún para mantener una conversación sobre sexo con su padre.
¿Podemos dejarlo para otro momento, papá? El lunes tengo un examen y...
No, hijo. Estas cosas cuanto antes se aborden, mejor.
Pero papá...
Nada de excusas, hijo. Ya sabes cuánto detesto las excusas.
Curioso. Juraría que sientes una especial debilidad por ellas. Sobre todo en las ocasiones en que mamá te encarga alguna tarea del hogar de esas que tanto te desagradan y haces todos los esfuerzos por fabricarte excusas que te sirvan para escurrir el bulto.
¡Coño! Pues para no querer hablar de sexo conmigo, bien que me estás tocando las pelotas...
Papá, por favor...


(El resto de la entrada estará próximamente disponible a la venta en un nuevo libro recopilatorio de la colección ABSURDAMENTE).


16 comentarios:

  1. Jajajaja le ha bajado la líbido de golpe al pequeño adolescente. No sé si a caso hecho o de verdad el padre se creía todo lo que decía. Genial lección sobre sexo. Aunque no me veo contándole a mis hijas ese tipo de cosas. Jajajaja.
    Un besillo.

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    1. Jajajaja. El tema del sexo entre padres e hijos siempre es algo delicado de abordar. Aunque, con un padre como Malcom, hasta resulta divertido. Supongo que el hijo, con el tiempo, acabará apreciando en lo que vale la predisposición del padre por sacarle de dudas. :P

      Un besillo, María. : ))

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  2. Jajajajjajajajjaja. Estás pirado, Pedro! Pobre David Bradley. Con un padre así es para traumatizarse de por vida. Estate seguro que si algún día tengo hijos no pienso poner a mi matrimonio de ejemplo. ¡La madre del cordero! Ahí estoy de acuerdo con María.

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    1. Es que para Malcom eso del polen y las abejas está muy pasado de moda. Y él es un moderno. :P

      Y sí. Te doy toda la razón: estoy pirado. :P Jajajaja

      Un beso, Eva, Alcaldesa de Ciudad Esmeralda y Fallera Mayor del Reino. : ))

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  3. Jajajajajjajaajajaj, pobre chico... El matrimonio me ha encantado!! Mejor esa conversación que encontrarte "notitas" en los cajones de tu mesita de noche con indirectas, jajaja.
    Buenísimo, Pedro. Una familia encantadora.
    Un abrazo.

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    1. Pues fíjate que el método de las notitas lo desconocía por completo. :P
      Yo creo que el hijo, con el paso de los años, acabará valorando positivamente el esfuerzo de su padre por traspasarle sus conocimientos en cuestión de sexo. Al menos el hombre puso voluntad. : )

      Un beso, Alicia. : ))

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  4. Me parto, jejeje qué bueno lo del vagino. Pobre chaval empollón, lo que le queda por aprender. :P
    Un abrazo.

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    1. Hola, Soledad. Es que hay cosas que no se enseñan en la escuela. ¡Y qué mejor que un padre para ponerte al día! XD

      Gracias por pasarte y por comentar, chiquilla. Un abrazo. : )

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  5. Pero lo del polen y las abejas... ah, ya sé, que sólo es un relato de ficción. Uf, por un momento creí...
    Insuperable don Pedro.

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    1. Ya ve usted, Don José Florentino. Se ve que el pobre Malcom no era de leer mucho, ni de andarse por las ramas. Para él, hay que llamar siempre a las cosas por su nombre. Aunque quizás no le vendría mal actualizar su particular catálogo de definiciones. :P

      Un abrazo, José Florentino. Y muchas gracias por sus visitas y sus comentarios. : )

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  6. Me he reído como un enano, caballero. Sin duda esa es la típica conversación que todo buen hijo adolescente evita a toda costa con su padre, jaja. Aunque el personaje del hombre tiene miga, como va liando la charla cada vez más es una pasada. Vamos, que me ha encantado y me gusta tu sentido del humor ; )

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    1. Hola, Ramón. Muchas gracias por leer y por comentar. Celebro que te haya gustado la pieza. Por cierto, a mi también me gusta tu sentido del humor. ; )

      Un saludo. : )

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  7. ¿Es David realmente hijo biológico de Malcom y LInda? Alguna mutación debió producirse durante la gestación. Dos cerebros semi-atrofiados engendrando a un ser dotado de inteligencia, jaja
    ¿Qué decir de esta historia y de tu forma de narrarla que no haya dicho antes? Genial. Divertida. Original.
    Un gusto poder visitarte de nuevo tras un duro mes sin ordenador y con una memoria miserable que no recordaba por dónde andaban mis blogs favoritos.
    Un abrazo.

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    1. Lo de David y sus padres, ¿qué puedo decirte, Josep Mª? ¡Misterios de la genética! Jajajaja

      Oye, oye, vas a tener que reprimirte un poco en tus calificativos hacia mi obra. La gente va a pensar que estamos confabulados. A propósito, ¿te llegó ya la transferencia a tu cuenta? ¿Era en tu cuenta de las Islas Caimán, no? ¿O era en Barbados? :P

      Lo que sí es un gusto y un verdadero placer es contar con tu visita cada semana a esta, tu casa. Confío en que se te solucione pronto lo del ordenador. Vivir sin ordenador hoy día es casi un drama a la altura de una tragedia griega. :P

      Un abrazo, Josep Mª. : ))

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  8. Madre mía con el padre!
    Un padre así es como para pegarse un tiro. Al ser mujer no tengo muy claro como debe de ser una charla de ese tipo pero creo que ese no es el mejor camino...

    Como siempre...perfecto, Pedro, me ha encantado.

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    1. Hola, Paola. Tú piensa que está todo exagerado hasta el límite. Aunque es cierto que a veces la realidad supera a la ficción. Lo importante, al menos desde mi punto de vista, es haber conseguido sacarle la parte divertida a una situación que se me antoja increíblemente incómoda.

      Muchas gracias, Paola, por tu fidelidad y por tu constancia. Un beso. : )

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