sábado, 2 de abril de 2016

MI MUERTE


N.del A: He intentado hallar al autor de esta ilustración para atribuirle su autoría, pero mis esfuerzos han resultado infructuosos. Si alguien conoce a su autor, por favor, háganmelo saber. Gracias.


Todos tenemos que morir algún día. Incluso yo. Sólo espero que ese momento tarde en llegar. Me gusta vivir. No siempre es divertido, eso es cierto, pero no creo que los muertos se lo pasen mucho mejor. A menos que seas censor jurado de cuentas, en cuyo caso es casi mejor estar muerto que seguir vivo.
Hace unos días soñé con mi propia muerte. Y, al hacerlo, me imaginé algo así. Yo estaba sentado en mi sofá leyendo a Bukowski.
Hola tío. ¿Cómo lo llevas?
Alcé la vista y allí estaba él, totalmente vestido de negro y con aquella enorme guadaña en la mano.
¿Eres la Muerte? —dije yo.
¿Quién? ¿Yo? —dijo él—. No, qué va. Lo cierto es que me gusta vestirme de esta guisa y portar esta enorme guadaña, que pesa un huevo, y pasearme por ahí acojonando al personal como si estuviésemos en Halloween.
¿De veras?
Vale. Me has pillado. Soy la Muerte.
¿Y qué quieres?
¿En serio no lo sabes?
Pues no.
Está bien. Te lo diré. Me acabo de mudar a la casa de al lado y he venido a por un poco de azúcar. ¿Tienes?
¿Azúcar?
El tipo aquel bufó considerablemente.
Joder, macho. ¿Se puede saber qué demonios te pasa? ¿Es que te caíste de la cuna cuando eras un bebé y te golpeaste en la cabeza o qué?
¿A qué viene eso?
Soy la Muerte, ¿vale? Y he venido a llevarte conmigo —dijo en un tono decididamente «cortante»; lo cual, dicho sea de paso, era hasta lógico, portando como portaba aquella enorme guadaña tan afilada.
¿Llevarme dónde? —dije yo.
Al «otro lado» —dijo él.
¿Como la canción de los Doors?
Algo parecido.
¿Y estará Jim Morrison en ese «otro lado»?
Claro.
¿Y qué otra gente famosa veré allí?
¿Te gusta James Joyce?
No. Lo detesto.
Es curioso. A casi nadie le cae bien —dijo la Muerte—. Aunque no sé porqué me extraño. No hace otra cosa que escribir para sí mismo. Y cuando alguien se le acerca no para de gritar: «¡Soy un genio, soy un genio!». Un gilipollas es lo que es. ¿Has leído su célebre Ulises?
He intentado leerlo varias veces —confesé.
¿Y?
Pues que siempre lo dejo a la cuarta o quinta página. La primera vez que lo intenté no entendí una mierda. La segunda seguía sin entender una mierda. Y la tercera, y la cuarta, y la quinta. Hasta que un día decidí que ya había tenido suficiente. La vida ya es jodidamente corta como para desperdiciarla en cosas aburridas y sin sentido que no nos aporten satisfacción o un mínimo de placer.


(El resto de la entrada estará próximamente disponible a la venta en un nuevo libro recopilatorio de la colección ABSURDAMENTE).

14 comentarios:

  1. Muy bueno, Pedro. Me gusta la sonrisa tibia y triste que nos dejas al final. Pero no comparto para nada vuestra opinión de la obra de Joyce (no me pasé años en la facultad estudiándola para decir ahora que es una pérdida de tiempo y una M), jejejeje. Sin embargo compartimos algo: nuestra afición por los lugares de lectura ;)
    Un abrazo, genio!

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    1. ¡Por Groucho, Evita!, no me digas que te gusta Joyce. Con lo que yo te aprecio, mujer. Es broma. Ya sabes que una de las claves del humor consiste en la exageración. Aunque en este caso he de admitir que mi fobia a Joyce es rigurosamente cierta. Y mi experiencia con su "Ulises" es tal y como lo cuento en mi relato. Lo intenté unas diez veces, y todas ellas fracasé. Al final le regalé mi ejemplar a un amigo de EGB que es un ávido lector. Desde entonces no hemos vuelto a tener contacto (y de esto hace ya unos cuantos años). Siempre me quedará la duda de si nuestro desencuentro obedece a aquel "regalo" o a otro tipo de circunstancias.

      Pero mira, ¿sabes qué? Consciente del aprecio que te tengo voy a darle una nueva oportunidad a Joyce. En cuanto consiga poner de nuevo los pies en la Tierra me acercaré a la Biblioteca Pública y pediré en préstamo un ejemplar del "Ulises". Que lo lea ya es otro cantar. ; )

      Un abrazo, eternal smile. Y gracias por pasarte : ))

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  2. Don Pedro, tengo una 'amiga' a la que le gustaría tener unas palabritas con usted. Prevéngase que, según un tal Antonius Block, no es muy de fiar 😀

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    1. Saludos, Don José. : ) Dígame, ¿por casualidad es su amiga de tez extremadamente blanca, suele vestir hábito monjil de tono oscuro y porta una ostentosa guadaña en cualquiera de sus manos? Si es así, dígale usted, por favor, que estaré encantado de conocerla allá por el 2112, por aquello de la capicúa. ; )

      "El séptimo sello" es una de mis películas favoritas de Bergman, junto con "Fresas salvajes". El cine de Bergman lo conocí gracias a Woody Allen, el cual se considera un rendido admirador de la obra del director sueco. La imagen de Max Von Sydow jugando la partida de ajedrez con su "amiga" es un icono del cine.

      Un abrazo, Don José. Y muchas gracias por su fidelidad hacia este blog. : )

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  3. Jijiji menuda conversación con la muerte. El sofá se quedaría muerto. Si lo sé no tengo ninguna gracia. Por eso no escribo cosas de humor.
    Jamás he intentado leerme Ulises, pero por lo que leo aquí, tampoco voy a intentarlo.
    Y la poesía tampoco me va mucho.
    Madre mia me estoy quedando sin géneros, jejeje.
    Un besillo.

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    1. Hola, María : ) Escribir humor es extremadamente complicado. Y puedo decirlo por experiencia propia. Un mal chiste, o un chiste a destiempo o mal expresado, puede arruinar completamente un texto y hacerlo parecer algo banal y estúpido. De ahí que cada vez sienta mayor admiración y respeto por la obra de grandes genios del humor como Woody Allen, Groucho Marx, Tip y Coll o Monty Python, entre otros. Para ellos el humor es el aderezo perfecto a algo más profundo que nos quieren contar. De ahí que todos ellos, junto a otros grandes artistas, sean un espejo en el que mirarme cada día. No concibo la vida sin humor. Si la vida con humor ya resulta a veces algo difícil de soportar, imagínate sin él. Ahora entiendo por qué en la Prehistoria la esperanza de vida estaba situada en los 30 años. 30 años son muchos años sin un mal chiste que llevarse a la boca. Pobrecitos. : (

      Lo mío con el "Ulises" de Joyce es una asignatura pendiente. Quizás algún día consiga verle la gracia, pero de momento prefiero invertir mi tiempo en otras obras mucho más productivas para mí. : )

      Si no te va mucho la poesía no pasa nada. ¡Será por géneros! Disfruta con lo que realmente te gusta. Para aburrirte leyendo, siempre habrá tiempo. O no. ; )

      Un besillo, María. Y gracias por tu fidelidad. : )

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  4. Vete tú a saber si nuestra fobia hacia James Joyce no es más que resentimiento y frustración por no estar a la altura de ese genio de la literatura contemporánea. Pero ¿de veras crees que después de tantos intentos lograrás entender Ulises?
    Veo que también tenemos otra cosa en común: no soy aficionado a la poesía y por el mismo motivo. Salvo honrosas excepciones, un poema solo lo entiende su autor o autora, pues conoce lo que hay bajo cada estrofa, lo que esconde de verdad cada verso, lo que simboliza cada palabra, lo que ha querido decir, en definitiva. Yo puedo ver una cierta belleza en las palabras pero, como ya no se lleva lo de la rima (es demasiado difícil hacer coincidir lo que uno quiere decir y la métrica), solo puedo intuir lo que ha querido decir el poeta y, a veces, ni eso. Como en una pintura abstracta. Te pueden gustar los colores pero no entiendes ni una m. de lo que significan las pinceladas y los manchones.
    Y volviendo a la visita de la Muerte, no es tan aburrida como me la imaginaba. Hasta se puede entablar con ella una conversación lógica e ilustrativa, o con él, porque en este caso era del genero masculino. ¿O sería un travestido?
    Y bueno, Pedro, piensa que en el "otro lado" te encontrarías con Groucho, y con ése si pasarías gratos momentos.
    Un relato de muerte, jeje
    Un abrazo.

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    1. Hola Josep. : ) Fíjate si es complicado leer a Joyce que al documentarme para esta pieza descubrí que existen manuales escritos por otros escritores para "entender" su "Ulises". ¡Válgame Groucho! ¿Es que este hombre -Joyce- se pensaba que la gente no iba a tener nada mejor que hacer en la vida que pasarse años estudiando cada jodida referencia más o menos oculta de su obra intentando hallar el significado de su simbolismo o lenguaje cifrado? ¡Anda y que le den! Dos veces, además. O tres. Ya le diré yo unas cuantas cositas cuando me lo encuentre en "el otro lado". Como me dijo la Muerte: "¡Ni genio ni leches, un gilipollas es lo que es!". :P

      Con la pintura abstracta me pasa exactamente igual que con la poesía. Intuyo que hay mucho farsante disfrazado de supuesto artista. Coincido contigo en que hay palabras que juntándolas con otras suenan maravillosamente bien, pero que no dicen nada; igual que hay combinaciones de colores que se ven maravillosamente bien mezclados pero son un churro. A mí, al margen del valor estético, me gusta que las obras me digan algo, me transmitan algo, se me metan bajo la piel y me provoquen sensaciones placenteras, y ganas de volver a disfrutarlas una y otra vez. He visto y leído mucho a lo largo de mi vida, y a estas alturas sé perfectamente qué me gusta y qué no. Las obras de arte deben entrarte por los sentidos. Y si alguna no te entra, déjala pasar y a otra cosa. Igual un día te vuelves a acercar a ella y resulta que te encanta. Pero si no ocurre eso, no pasa absolutamente nada. Ninguna obra, absolutamente ninguna, gustó, gusta o gustará a todo el mundo por igual. Jamás. Y brindo por eso. Porque si todos pensásemos lo mismo, esto sería muy aburrido. Tremendamente aburrido, diría yo. Casi tan aburrido como leer a Joyce. Ya te lo digo yo. :P

      Un abrazo, Josep. : )

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  5. Excelente, Pedro, realmente excelente. No podría estar más de acuerdo con la Muerte y tú acerca de Joyce. ¿Sabes? A mí me hicieron leer a Joyce para darme el título de profe de inglés. Siempre me he preguntado para qué carajo me sirve haber leído semejante bodrio y todo un montón de críticos elitistas que han intentado explicarme y convencerme del sentido del Ulises y sus méritos artísticos para poder enseñar inglés a mis alumnitos. Así como lo explica la muerte, así tal cual te lo explican ellos, cosa que nadie entienda nada más que es un infradotado incapaz de entender por sí mismo una obra literaria. Hace más de veinte años que vengo enseñando tiempos de verbo, oraciones condicionales y toda esa metralla, y todavía no me explico qué me ha dado el bendito Ulises... Eso sí: en su momento me sirvió para ablandar mi fatal estreñimiento debido al estrés que me producían mis estudios. Me llevaba esa lectura al baño yo también, ja, ja!!! Tampoco pienso que el cuento corto sea un género literario menor: hay que tener mucho arte para lograr condensar una buena historia en unos pocos párrafos o páginas, así como tú lo haces. Es en este género donde realmente encuentro a los escritores a quienes más disfruto y admiro. Por cierto, me ha encantado el final ;)!

    Un beso enorme!

    Fer

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  6. Si el cuento corto es considerado un arte menor, qué queda para el microrrelato?! La brevedad es considerado un pecado por algunos que son más papistas que el papa, como si cada historia que valga la pena contarse, deba hacerse de ella una novela o, por lo menos, lo suficientemente larga: como si la extensión fuese un mérito en sí mismo. Puedo escribir una historia de 300 páginas, lo que me aseguraría de entrada el apelativo de "intelectual" entre mis congéneres... aunque al ser leído, los bostezos comiencen a multiplicarse en la tercera página.

    Saludos, Pedro.

    A todo esto, habría que invitar a la muerte a alguna tertulia literaria. Sus comentarios ácidos y desvergonzados, pueden matar de la impresión a los elitistas.

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  7. Saludos, Fer. : ) Vaya por delante que respeto muchísimo los gustos literarios de cualquiera, y que mi opinión es sólo eso: mi opinión. No me considero un líder de opinión ni un crítico (¡Dios me libre!), aunque a estas alturas de mi vida (ya sumo unos cuantos años y muchas lecturas a mis espaldas) tengo muy claro qué me gusta y qué no. Y Joyce no me gusta. Así de claro.
    En cuanto a tu experiencia, me parece cruel "obligar" a alguien a leer determinada literatura. Sobre todo aquella que no se corresponde con la edad del interesado. Me explico. En mis años de segunda etapa de enseñanza, con 12 ó 13 años (principios de los años 80), nos obligaban a leer "El Quijote", "El cantar del Mío Cid" o cosas por el estilo, además de aprendernos de memoria un montón de vidas y obras de autores españoles clásicos (podría citarte medio centenar sin pestañear: Garcilaso de la Vega, Arcipreste de Hita, Gonzalo de Berceo, Alfonso X el Sabio, Calderón de la Barca, Góngora, Quevedo, Jorge Manrique, Moratín, Jovellanos, etc). A mí todo aquello me aburría soberanamente, hasta el punto de alejarme de la literatura, de pura tirria que le tenía; hasta que con 18 ó 19 años empecé a leer cosas por mi cuenta. Y fue a partir de aquí, cuando era yo quien elegía, cuando empecé a disfrutar realmente del arte de leer.
    Con esto te quiero decir que no hay nada mejor para alejar a los niños de la literatura que dejarle su instrucción en manos del sistema educativo nacional (de cualquier nación). Les enseñan a odiar los libros, a verlos como un objeto aburrido y sin gracia, repletos de un montón de palabras raras y de aburridas historias que no les dicen nada. ¡Lo que hubiese dado yo porque con 12 ó 13 años alguien me hubiese regalado "La isla del tesoro"!
    A veces pienso que a los adultos se nos olvida que un día fuimos niños, y que a los niños hay que saber seducirlos, que ésa es la mejor estrategia para que aprendan. Y para eso, hay que ponerse en su pellejo. Cada vez que me acuerdo de aquellas aburridas horas de clase estudiando las vidas y las obras de aquellos aburridos autores me entran ganas de bostezar. Tantas y tantas horas aprendiéndome toda aquella mierda para nada. Porque para lo único que sirve saberse toda aquella gilipollez es para jugar al Trivial y con un poco de suerte ganarte un puto quesito o para presentarse a algún concurso cultural de la tele y no hacer el ridículo. Ya ves tú. :P

    Lo de leer en el váter es todo un clásico. A propósito de esto, hace poco leí un magnífico cuento de nuestro común amigo Hernán Casciari hablando de esto, y es para morirse de la risa. Hernán es un crack. ; )

    Muchísimas gracias por la positiva valoración que haces siempre de mi trabajo, Fer. Te digo en serio que recompensa el esfuerzo que hay detrás de cada historia que escribo.

    Un beso. : ))

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  8. Saludos, Julio David. : ) Tú lo has dicho: si algunos consideran el cuento corto un arte menor, ¡qué pensarán del microrrelato! En este sentido he de decir que me importa muy poco -en realidad, nada- lo que opinen los "intelectuales". Que se queden con su Joyce o su Proust, se los regalo, que yo me quedo con Augusto Monterroso o las greguerías de Mihura o Gómez de la Serna. O incluso con tus micros, Julio David, que he leído algunos muy buenos. Y es que no todo el mundo tiene la capacidad ni el arte para condensar toda una historia en unas pocas frases. Para eso se necesita talento. ; )

    Un abrazo. : )

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  9. Me encanta ese final triste,Pedro. Un hermoso cierre y vuelta de tuerca a tu estupendo relato de humor absurdo. Besos

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  10. ¡Hola, Clara! ; ) Muchas gracias. Comparto tu opinión. De hecho, me costó bastante encontrar ese final. Tenía la estructura prácticamente definida desde hacía bastante tiempo, pero no conseguía cerrar la historia de manera que me satisficiera del todo. Hasta que en una de esas veces en que suelo revisionar lo escrito, me vino el final como una revelación. ¿Sería lam propia Muerte quién me lo chivó? No lo sé. Y, sinceramente, casi prefiero no saberlo. De repente me está entrando un yuyu que pa qué. :P

    Un beso, Clara. ; )

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