sábado, 23 de julio de 2016

BREVES BIOGRAFIAS DE MIERDA

Mansión de Luxury Manor (Massachusetts)


Los libros de Historia están plagados de letras. Y palabras. Y frases. Y signos de puntuación. Y hasta algunas fotos he visto en ellos, también. Y dibujos e ilustraciones.
También están plagados de grandes personajes. Nombres ilustres que, gracias a sus gestas, han conseguido ganarse con todo merecimiento un lugar en la Historia.
Sin embargo, yo siempre me he preguntado; porque, a veces, yo me pregunto cosas a mí mismo. Sí, amigos, soy un preguntón. Y, dependiendo de mi humor en el momento de formularme la pregunta, o bien me contesto o bien me mando directamente a la mierda. Por lo general suelo hacer esto último siempre que estoy a punto de echarme una siesta. Y es que, para mí, la siesta es sagrada.
Así pues, yo siempre me he preguntado; bueno, no siempre. A ver. Me refiero a que muchas veces, con carácter recurrente, me he formulado esta pregunta. No vayan a pensar ustedes que me paso el santo día haciéndome la misma pregunta, porque no es así. En ocasiones me hago otras preguntas. Y, a veces, ni siquiera me hago preguntas. No sólo de preguntas vive el hombre. O la mujer. En fin, espero haberlo dejado suficientemente claro.
Como iba diciendo, muchas veces me he preguntado: ¿qué pasa con esos otros personajes, esos millones de seres anónimos que, en mayor o menor medida, también han contribuido con su granito de arena a que este compendio que llamamos Civilización haya seguido avanzando hasta convertirse en lo que es hoy día?
Por desgracia, mi pregunta carecía de respuesta. Hasta hace unos días.
¿Y qué ha ocurrido para que mi pregunta, la misma que llevo haciéndome un porrón de años a mí mismo y para la que no tenía respuesta, de repente sí que tuviese una?
¿Veis cómo no miento cuando digo que soy un preguntón? No acabo de responder a una pregunta y ya me estoy haciendo otra. Si es que soy un caso.
Pero mejor vuelvo a la primera pregunta.
Lo que ocurrió fue que, al entrar en una librería de viejo —para los que no lo sepan diré que una «librería de viejo» es un lugar donde se venden libros únicamente a mayores de 67 años. Es decir, que si no tienes esa edad, no te despachan. Es más, si no tienes 67 años ni siquiera te dejan entrar. Las únicas maneras de acceder a una librería de viejo son: o bien tener 67 años o más, o bien acudir acompañado de un señor o señora de 67 años en adelante. No hay otra—.
Aclarada esta cuestión, diré que al entrar en aquella librería de viejo...


En la foto: John Hoover (a la izquierda) vestido con traje de mujer, Solomon H. Erskinnear (a la derecha) con traje y sombrero, y un julay haciendo el gamba al fondo.




(El resto de la entrada estará próximamente disponible a la venta en un nuevo libro recopilatorio de la colección ABSURDAMENTE).


18 comentarios:

  1. ¡Menuda historia! Me encantaría ese libro para conocer más historias de esas que han pasado desaperdibidas.
    Me pica la curiosidad, ya que yo también soy una sentiguntona.
    Un besillo.

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    1. Hola, María. : ) ¿En serio estarías interesada en leer un libro como ese? No sé. Tendré que escribirle un mail al tal John Scribb O'Cosas o a la editorial EDICIONES RUINOSAS para pedirles un ejemplar. A ver si hay suerte y aún les queda alguno por ahí. ; )

      Por cierto, vengo de leerme tu interesante entrevista a Fernando Mora. Me ha gustado. Ya era hora de que alguien le pusiese cara a este hombre de los mil apodos. ; )

      Un besillo. : )

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  2. Pedro te conservas fenomenal (y María también) No aparentáis para nada tener más de 70 años.
    Me ha encantado esta biografía de mierda jajaja y no sabes las risas que me he echado con la foto. Si es que todos tenemos un amigo un poco especial que siempre se cuela en la foto a hacer el gamba por detrás.

    Un besote

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    1. ¡Huy, la que has liao! ¿En serio le echas 70 tacos a María? Ya verás, ya. Te va a caer la del pulpo. Yo que tú me iba del país. A uno de esos viajes exóticos que te gusta hacer siempre que puedes. Ah, y no te lleves el móvil, que los GPS los carga el diablo, y ya sabes que los jefes cuando están muy desesperados son capaces de recurrir a cualquier estratagema, por muy sucia que sea, con tal de que sus secretarias les saquen del atolladero. Son como niños. ¡Qué te voy a contar! :P

      A mí también me ha arrancado algunas risas lo del julay haciendo el gamba en la foto. Fue verla y ¡zas!, venirme el chiste a la mente. Si es que hay algunos que se lo buscan, oye. ; )

      Un besote, Supersecretarywoman. : ))

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    2. Para nada me enfado yo porque me echen 70, es un lujo, eso quiere decir que la sabiduria me sale por los poros, jajajaja. Estoy encantada de ser una señora de 70.
      Un besillo a los dos Erika y Pedro.

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    3. Es lo que tiene poseer sentido del humor: que quita años. Aunque a ti no te hace falta, María. Aún te quedan muuuuuchos años para llegar a los 70. Mientras tanto, disfruta del trayecto.

      Un besillo, María. : ))

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  3. Definitivamente debo leer ese libro.
    Me he reído bastante, sobre todo con lo de los contables y su maldición ja ja ja
    Saludos.

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    1. ¿En serio lo leerías? No te creo yo una persona tan aburrida. ¡Con la cantidad de libros buenos que hay por ahí! Aunque, si lo pienso, también hay cantidad de libros malos. Y mucho más aburridos que el de John. Y algunos hasta son considerados clásicos. Clásicos del aburrimiento, claro. Y no daré nombres. Que cada cual se haga su propia lista mental.

      Saludos, Felipe. : )

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  4. Llevo años esperando poder entrar en una librería de viejo. Ya me va quedando menos, jeje. Cuando, por fin, tenga permiso para hacerlo, espero encontrar libros de la categoría del que mencionas. Si no, de qué vale hacerse viejo.

    Como siempre, tus historias son un divertimento para quienes necesitamos sonreír de vez en cuando.
    Un abrazo.

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    1. Ten en cuenta que siempre tendrás la opción de entrar en una librería de viejo acompañado por una persona de 67 ó más años. Si conoces a alguien con esa edad, problema resuelto. Yo mismo, con mis 70 tacos a cuestas, puedo acompañarte si quieres. :P

      Créeme, Josep: somos muchos los que necesitamos sonreír de vez en cuando. Yo, el primero. Me alegra constatar que mis historias consiguen hacer disfrutar a alguien más que a mí mismo. : )

      Un abrazo.

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  5. Dice mi abuela Pedrito que posees el único ejemplar de Breves Biografías de Mierda y que se sospecha de creación literaria propia, por ningún lado se encuentra factura alguna que justifique la compra. Aquí se va liar!! También la he escuchado, mientras hilvanaba pensamiento, en un susurro casi inaudible, decir: "Buen mozo,con 71 años".

    Me encanta la foto, jejeje... Ojú que buena!!

    Genial, como siempre!

    Besitos!!!

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    1. Hágale usted caso a su abuela, Sotriva, que, a juzgar por sus palabras, es una mujer muy sabia y muy perspicaz. ; ) Ah, y dele usted las gracias por considerarme buen mozo. A mi edad, esas cosas, consiguen rejuvenecerle a uno. ; )

      Según parece, la foto ha causado furor entre los lectores de este humilde blog..
      -De humilde, nada.
      Vale, vale. No se me enfade usted. ¡Qué blog éste, menudo carácter!

      Besitos, Sotriva. : ))

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  6. Muy bueno, como siempre, pero ahora me pica la curiosidad y me veo obligado a ir al Gúgel a ver que demonios es el DOOM, como ando tan sobrado de tiempo... No, si es que no aprendo.
    Saludos, y haga algo útil, hoooombre.

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    1. Pues mire usted, Don José, le voy a hacer caso y voy a hacer algo útil. Le voy a recomendar una pomada que va bien para las picaduras de curiosidad. Se llama POMADIN, y va bien para toda clase de picaduras. ; )

      El DOOM era un juego de arcade para PC muy popular en la década de los 90. Ha sido uno de los pocos juegos a los que me envicié en mis años mozos, cuando me compré mi primer ordenador personal.

      Saludos, y gracias por su "alta fidelidad" (véase el sutil juego de palabras valiéndome de su pasión por la música clásica y su fidelidad hacia mis letras. No, si el que vale, vale ; ) )

      Un abrazo.

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  7. ¡La que has liado, Pedro! ¡Quiero más biografías de mierda! Ya sabes lo que toca... Ese libro es un tesoro y debería editarse también para adolescentes locuelas, atolondradas y coquetas como yo. Las jovenzuelas también tenemos derecho a conocer la intrahistoria. ¡No todo va a ser cazar pokémons!

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    1. ¿La que he liado? Yo no he liado nada. En todo caso el que la ha liado es el autor de las BREVES BIOGRAFÍAS DE MIERDA, el tal John Scribb O'Cosas. Igual un día de estos me animo y publico alguna biografía más sacada de ese libro. Hay algunas bastante interesantes, la verdad. ; )

      No me hables de los pokémons, anda, que bastante caldeada está ya la cosa con la gente haciendo el gamba en cualquier esquina. :P

      Un beso, adolescente locuela. ; )

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  8. Pues vaya mierda de biografía, con perdón de Scribb O´cosas. Lo que sí me ha gustado el hecho de que existe una pomada para la curiosidad, ¡pásala, tronco! Espero ansiosa la biografía del julay haciendo el gamba, ese tío promete.
    Muy bueno, Peter. Chispeante. ;)
    Muchos besicos. =)

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    1. Hola, Sole. ; )

      Hombre, el bueno de John no engaña a nadie. Él es el primero en admitir que sus biografías son algo mierderas.

      La pomada para la curiosidad, por si te interesa saberlo, se llama POMADA RAMA DIN DIN DONG (De venta en rastrillos de pueblo y similares). :P

      Muchas gracias, Sole. Un placer recibir su visita. : )

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