sábado, 10 de septiembre de 2016

DIÁLOGO ABSURDO


Oye, oye, oye. ¡Qué calladito te lo tenías!
¿A qué te refieres?
¿Cómo que a qué me refiero? Pues a todo ese rollo de llevar a los escenarios algunas piezas de tus dos libros publicados.
Ah, vale. Te refieres al proyecto ABSURDAMENTE TEATRAL.
Sí. Ese. ¿Se puede saber porqué te lo tenías tan calladito?
Porque soy de los que opinan que de los proyectos hay que hablar lo menos posible hasta no ponerlos en marcha.
¿Y eso? ¿Porqué?
Pues porque a veces no salen, y cuando eso pasa se te queda una cara de gilipollas que no veas.
Bueno, tú ya tienes cara de gilipollas, así que no tendrías que preocuparte por eso.
Gracias. Tú tan amable, como siempre.
Oye, ¿y qué tal va la cosa?
¿Realmente te interesa saberlo o sólo quieres seguir burlándote de mí?
Bueeeeeeno. Vaaaaaale. Quiero burlarme de ti.
Lo sabía.
Es broma, hombre. Venga, cuenta. Me interesa saber qué tal os va.
De momento la cosa va bien. Ya tenemos unos cuantos mecenas. Si la cosa sigue así igual hasta nos animamos a hacer realidad nuestro verdadero sueño: ABSURDAMENTE EL MUSICAL. Ya hemos tenido algunos contactos con Andrew Lloyd Webber para que se encargue de la partitura.
¡No jodas! ¿En serio?
Sí.
¿Y qué os ha dicho?
Le hemos pasado una copia del guión y se ha quedado fascinado con el proyecto. Dice que en su vida había leído nada más absurdo. De hecho, nos contó una divertida anécdota a este respecto. Desde muy joven tiene la sana costumbre de trabajar de noche. Dice que el silencio de la madrugada favorece su concentración. Una noche se pasó varias horas leyendo nuestro guión, y mientras lo hacía no paraba de reír a carcajadas. Eso acojonó al personal de servicio, que creyó que les había vuelto a visitar el fantasma del fantasma de la ópera. O sea, un fantasma al cuadrado.
Pero entonces, le gustó...
¿Gustarle? Le encantó. Nos hizo prometer que si algún día decidimos hacer el musical él se encargará de llamar a su colega Tim Rice para que se encargue del libreto.
¿Tim Rice? ¿El mismo Tim Rice que hizo las letras de El Rey León para la Disney?
El mismo.
Vaya. Qué cosas, ¿eh?
Sí. Absurdo.
Un poco, sí.
De eso se trata.
Oye, he leído que si el proyecto consigue salir adelante te plantarás en Madrid. ¿Es eso cierto?
Sí. Me he comprometido a ello. Ten en cuenta que una de las recompensas ofrecidas en la campaña de crowdfunding consiste en un encuentro al final de la representación con el elenco de actores y con los autores de la adaptación teatral, es decir, con Elena y conmigo. Ya he dado mi palabra.
Pero, con lo tímido que tú eres, ¿serás capaz?
Me tomaré dos tilas si hace falta. O tres. Pero estaré. Aunque arruine las fotos.
Te conozco mejor que nadie, y sé del enorme esfuerzo que va a suponer para ti abandonar tu zona de confort.
Merecerá la pena vivir la experiencia. Además, no estaré solo. Estaré rodeado de amigos, empezando por Elena. Y, por supuesto, tú te vendrás conmigo.
¿Quién? ¿Yo?
¡Pues claro! No creerías que iba a dejarte atrás. Somos un equipo. Para lo bueno y para lo malo. En tu caso, más para lo malo que para lo bueno. Pero, en cualquier caso, formamos un equipo. Y debemos estar unidos.
¿De verdad piensas pagar un billete de avión sólo para mí?
¿Pagarte un billete de avión? ¡Ni de coña! Te llevaré metido en mi maleta.
¿Piensas meterme de extranjis en una maleta, como un vulgar polizón?
De acompañante, más bien.
Píntalo como quieras, pero ir oculto en una maleta es como viajar de polizón.
¿Y qué quieres? ¿Que pague un billete de avión sólo para que te sientas bien?
Somos un equipo, ¿recuerdas?
Sí, ya. Mira, blog. La cosa es bien sencilla. O te vienes conmigo metido en la maleta o te quedas en tierra. Tú decides.
Vale, vale. Elijo la maleta. Sólo espero que no me toque compartir espacio con tus gayumbos.
No me des ideas.
Oye, ¿y cuándo me vas a presentar a Elena? Me gustaría saber un poco más sobre ella. Parece alguien muy interesante.
Lo es. Y pronto descubrirás algunas cosas sobre ella. Tengo previsto entrevistarla y subir la entrevista al blog, o sea, a ti.
¡Qué honor!
A propósito, ya te avisaré un día antes para que te duches y te cambies de ropa interior.
¿Qué insinúas? ¿Que soy un guarro?
Yo no diría tanto. Pero, a veces, despides un olor a humanidad que tira de espaldas.
¡Lo que me faltaba por leer!
¿Estás enfadado?
Más que enfadado. Estoy indignado.
¿Y qué piensas hacer al respecto?
¿Y qué quieres que haga? ¡Pues comprarme un desodorante para blogs!
Por cierto, si quieres saber más del proyecto ABSURDAMENTE TEATRAL, en el margen izquierdo del blog tienes un par de botones que te llevan directamente a la página del proyecto.
O sea, que encima que me insultas, ¿pretendes que invierta dinero en vuestra obra?
Piensa que cuanto más dinero se consiga reunir mayores posibilidades tendremos de sacar el proyecto adelante.
¿Y a mí qué?
Pues que si sale, irás a Madrid conmigo. Y si no sale, nos quedamos aquí, en casita.
¿Dónde has dicho que debo entrar?
Tranquilo, ya te dejo aquí debajo la dirección web del proyecto para que entres más fácilmente. No vaya a ser que te hernies.


Vale. Voy a aportar algo de dinero. Pero si sale el proyecto adelante, me tienes que prometer una cosa.
¿El qué?
Nada de compartir espacio con tus gayumbos.
Ya veremos.




6 comentarios:

  1. Una manera absurdamente genial de dar a conocer este gran proyecto.
    En esta ocasión le has plantado cara a tu Blog, lo has puesto a raya y se le han bajado un poco los humos... Creo que desea tanto como tú ese viaje a Madrid, tanto que hasta se abrazaría a uno de tus gallumbos con total énfasis al despegar ese avión.
    Mucha suerte a ti y a Elena, aunque con el esfuerzo y la ilusión que le estáis poniendo, seguro que con una pizca bastará.
    ¡Abrazo, Pedro!

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  2. Muchas gracias, Edgar. : )

    Sí, ya iba siendo hora de plantarle cara a mi blog. Hace tiempo que se me estaba subiendo a las barbas y eso había que cortarlo de raíz. Le vendrá bien una cura de humildad. :P

    Gracias por tus buenos deseos. Lo cierto es que ilusión no nos falta. Veamos hasta dónde nos dejan llegar. ; )

    Un abrazo, Edgar. : )

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  3. Pobre blog. Debías habérselo contado antes, ¿no crees? A fin de cuentas sois inseparables. Es más: es tu hijo! aunque un poco díscolo y contestón, eso sí.
    Bueno, reitero mis ánimos y deseos de que este magnifico proyecto llegue a buen puerto.
    Un abrazo.

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    1. Saludos, Josep. : )

      ¿Sabes porqué no se lo conté antes a mi blog? Muy sencillo: porque es un bocazas, y seguro que lo hubiese largado a las primeras de cambio dejándome con el culo al aire. Lo conozco como si lo hubiese parido. :P

      Muchás gracias por los ánimos, Josep. Se agradecen. : )

      Un abrazo.

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  4. Menuda discusión familiar a puertas abiertas. Jijiji.
    Espero que al final cumplas y no metas los gayumbos con el pobre blog. Al final me da por ponerme de su lado, jiji.
    Mucha suerte de nuevo con el proyecto.
    Un besazo.

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    1. Hola, María. : )

      Todo dependerá de cómo se comporte mi blog de aquí a la resolución del proyecto. Desde luego, ya te digo yo que si persiste en su actitud beligerante no sólo compartirá espacio con mis gayumbos a la ida, sino, lo que es peor: que irá metido en una bolsa junto a la ropa sucia a la vuelta. ¿Has oído eso, blog? :P

      Muchas gracias por tus buenos deseos, María. : )

      Un beso. : )

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