miércoles, 2 de septiembre de 2026

AL FIN GANÉ MI PRIMER CONCURSO LITERARIO

Con ustedes, la viva imagen de la honestidad: Ana Rosa (AR)

 

Tras un más que inmerecido descanso, vuelvo a la actividad. Y lo hago anunciando algo que llevaba años anhelando poder gritar a los cuatro vientos: ¡al fin he ganado mi primer concurso literario!

Pero, antes de proseguir, me vais a permitir un inciso.

En mis comienzos como aspirante a escritor me presenté a varios concursos literarios. Pero nunca gané nada. Ni tan siquiera logré un segundo premio, ni una mención especial o un accésit. Nada.

Así que un día, hastiado y decepcionado, me dije a mí mismo que no merecía la pena presentarse a ningún concurso más. Sobre todo a aquellos en los que el ganador ya estaba decidido de antemano, antes incluso de convocarse. Era una absoluta pérdida de tiempo, energía y dinero, y no andaba yo muy sobrado de ninguna de las tres cosas. Ni entonces ni ahora.

Así que durante más de una década me olvidé de los concursos, y concentré todos mis esfuerzos en escribir y publicar en mi blog, y en revistas literarias como Moon Magazine. También aproveché el tiempo para lanzar varios libros al mercado. Pero, por más empeño que ponía en ello, la cosa no acababa de funcionar como ambicionaba, ni como íntimamente creía merecer —todos los que escribimos creemos merecer mejor suerte con lo que hacemos. Y quien diga lo contrario, miente. O se miente a sí mismo, que no sé qué es peor—.

Ya me había olvidado de los concursos literarios, hasta que hace apenas unas semanas me llegó a mi correo el siguiente mail:


«¡Enhorabuena!

Nos complace comunicarle que nuestro jurado, compuesto por diversas personalidades del mundo de la cultura y las artes, además de un tío que no tiene ni puta idea de cultura ni de arte pero es el que pone la pasta, ha decidido por unanimidad, siguiendo el sabio consejo del que pone la pasta aunque no sepa un carajo de cultura ni de arte, que su novela haya resultado ganadora de nuestro prestigioso concurso literario Satélite en la edición de este año.

Las razones para su elección han sido muchas y muy variadas. A continuación le ampliamos algunas de ellas:

Usted luce bien en las fotos. No es ni feo ni guapo, sino una extraña mezcla de ambas cosas, como el Carlos Sobera.

Usted tiene una edad intermedia, ni demasiado joven ni demasiado mayor. Y eso mola cantidubi.

En una de las fotos que ha subido a las redes sociales se le ve sosteniendo una pluma estilográfica, y eso quiere decir que usted sabe escribir. Ni se imagina la de libros que hemos premiado en el pasado de tipos que no sabían escribir. Lo bueno es que los libros de esos zoquetes que no saben escribir los acaban comprando gente que tampoco sabe leer, así que... la cuadratura del círculo.

Ha publicado varios libros, aunque no haya vendido un carajo. No obstante, el mero hecho de haberlos escrito y publicado ya indica que usted tiene cosas que decir, y eso, unido a la foto con la estilográfica que mencionábamos en el punto anterior, refuerza nuestra opinión de que en su caso no se trata de un advenedizo tipo Mar Flores o la Preysler, y que no será necesario contratar los servicios de un negro literario para que escriba los libros por usted, aunque sea su nombre y su careto el que se muestre en la portada. Eso que nos ahorramos.

Y ya no hay más razones. Ni falta que hace. Si el tipo que pone la pasta dice que p'alante, pues p'alante vamos. El dinero manda, amigo.

Para ser totalmente sinceros con usted, le confesamos que no hemos leído su manuscrito. No tenemos tiempo. Hoy día casi nadie tiene tiempo para leer. Ni siquiera wasaps. Por algo inventó Dios los mensajes de voz. Así que ya sabe: hoy casi nadie lee. Ni siquiera el tío que pone la pasta. Precisamente ese tío menos que nadie. Bastante tiene con pasarse la mayor parte del día ideando maneras de ganar más pasta de la que ya tiene, y que no podrá gastar ni en cien vidas que viviese. ¿Acaso existe alguna ley que ponga límites a la avaricia? Debería haberla, pues eso haría de éste un mundo mucho mejor, con menos desigualdades. Pero como no la hay: ajo y agua.

Leyendo lo anterior bien podría llegar a preguntarse, ¿y porqué se empeña esta gente en crear y fomentar un premio literario si nadie lee ni compra libros? Muy sencillo: porque da prestigio. Es una forma de ganarnos el respeto y la admiración de las masas. La gente es así de simple. Y lo es precisamente porque no leen. Y gracias a eso nos ganamos muy bien la vida, no se crea. De hecho, nos va mucho mejor así, que la peña no lee, a que si la gente le diese por leer. Eso se lo aseguro.


Por cierto, ya le hemos concertado siete entrevistas con diferentes medios de nuestro grupo mediático: el Grupo Pausa.

Pero antes, ponemos en su conocimiento que nuestro equipo de marketing ya está trabajando en encontrarle una imagen distintiva. Tiene que ser algo exclusivo, único e indistinguible, a fin de destacar entre el mar de mediocridad que nos rodea a diario. Para ello, nos vemos en la obligación de advertirle de los estereotipos que no podremos utilizar para fabricar su “imagen de marca”, porque ya están cogidos. A saber:


La boina de rústico y el espíritu guerracivilista son marca registrada de David Uclés. Así que nada de boinas ni de sacar a colación en cada entrevista que le hagan lo malos malísimos que fueron los unos y lo buenos buenísimos que fueron los otros durante la Guerra Civil Española.

El peinado imposible y el bronceado exagerado pertenecen a Sonsoles Ónega.

La larga melena entrecana, sombra de ojos tipo oso panda y el hacer apología de la ignorancia supina son propiedad exclusiva de Mario Vaquerizo.

La barba de tres días y la pose de cuñado engreído y petulante que opina de todo sin saber de nada (tipo Gonzalo Miró) son exclusivas de Juan Del Val. Y de Gonzalo Miró. Entre nosotros, deseando estamos que Gonzalito escriba un libro (o que se lo escriban, lo mismo da), para premiarlo como se merece.

El hacerse pasar por una autora femenina cuando, en realidad, detrás se ocultan tres tíos con barba y bigote es exclusivo de Carmen Mola que, dicho sea de paso, no mola nada. Apesta a estafa.

La cara de oler constantemente a mierda alrededor y la soberbia de quien se cree por encima del Bien y del Mal por ser hija y nieta de quien es son marca registrada de Alejandra Rubio (que aquí, entre nosotros, ya le podemos adelantar que será la futura Premio Planeta de un año de éstos. Aún nos falta por decidir si se lo damos a la madre o a la hija. Total, ninguna de las dos sabe escribir. Pero eso al tío que pone la pasta le da igual. Tampoco él sabe leer. Ni falta que le hace. Mientras tenga pasta para parar un tren, todo se la suda).

La cara de cemento armado tras haber sido denunciada por firmar un libro que no había escrito, donde, para más inri se incluían plagios a otros autores, y esgrimir en su defensa excusas tan peregrinas como que “los plagios se debían a un error informático”, obligando a que la editorial retirase más de 50.000 ejemplares de las librerías y, a pesar de ello, seguir pontificando en tu programa de televisión sobre honestidad, verdad, sinceridad, honradez, probidad, veracidad, rectitud moral e integridad, pertenecen a Ana Rosa Quintana. Menuda jeta.

En fin, Sr. Curbelo, le damos nuestra más sincera enhorabuena por su premio y le invitamos a que se ponga en contacto con nosotros para recoger su premio y su cheque.


Al leer el último párrafo lo vi todo claro. Se habían equivocado de persona. No me habían premiado a mí, sino a un tal Curbelo. Alguien debió escribir mal el nombre del ganador y se dirigieron a mí por error. Así que les escribí para advertirles del error y, tras aclararlo con la organización, quedé descartado y me volvieron a ignorar como hasta ahora. Vuelta a la normalidad.

Ya me extrañaba a mí. ¿Cómo iba a ganar yo un concurso literario al que ni siquiera me había presentado?

Eso no es posible.

¿Verdad que no?

¿O sí?

 

miércoles, 3 de junio de 2026

ADELANTO GRATUITO DE "DOS CHIFLADOS AL CUADRADO"

Ejemplares físicos de mi nueva novela

Lo primero: he cambiado la cabecera del blog. Aprovechando la inclusión de mi nuevo libro a mi producción literaria, he aprovechado para modificar tanto el collage como la tipografía.

Lo segundo: ayer me llegaron a casa los ejemplares físicos que pedí de mi último libro, mi nueva novela Dos chiflados al cuadrado.

A propósito de este envío, he de advertir a todos mis lectores que, por desgracia, ya no podré satisfacer la demanda de libros físicos dedicados y autografiados de mi puño y letra, debido a que Amazon ha cambiado la política con respecto a los ejemplares de autor.

Por lo que sé, la nueva política de envíos sólo afecta a los autores residentes en Canarias.

Os explico.

Hasta ahora, cada vez que un autor autoeditaba en formato físico a través de la plataforma de autopublicación de Amazon, se le brindaba la oportunidad de adquirir ejemplares físicos a precio de coste, a fin de que el autor pudiese revenderlos sin que eso le generase pérdidas. Esto ya no es posible. Al menos para los autores residentes en Canarias. Si deseas adquirir ejemplares físicos de tu libro, has de pagarlos al precio que hayas puesto de venta al público. Es decir, que yo he tenido que pagar mis libros al mismo precio que un comprador cualquiera, más gastos de envío, a fin de tener un ejemplar físico de mi propio libro. ¿Qué os parece?

La causas para esta nueva política de envíos se hallan en el incremento de los costes de transporte por culpa de la guerra. Es decir, que en este mundo globalizado en el que vivimos de un tiempo a esta parte, la guerra “la pagamos entre todos”; menos las grandes fortunas, claro, que no sólo no pagan sino que se benefician de ella. En fin, lo de siempre. Los ricos cada vez más ricos y los pobres... a joderse.

Imagen: interior del libro en la versión en papel.

Como podéis comprobar, he vuelto a utilizar la misma tipografía, tamaño de letra e interlineado que en mi anterior novela.


Lo tercero: el otro motivo de este post es anunciar la disponibilidad de un adelanto gratuito de algunas páginas de mi nuevo libro. Así podréis haceros una idea aproximada del estilo, la tipografía, el interlineado, etc.

Podéis acceder al mismo haciendo click aquí.

También dispondréis de un enlace permanente en la sección MIS LIBROS del blog, en la barra habilitada justo debajo de la cabecera.


Por mi parte, nada más. Bueno, sí. Viendo cómo va el mundo, y estando en manos de quienes estamos, hoy el arte se hace más necesario. Desde este humilde rincón, hoy más que nunca reivindico el arte como el último bastión frente a la barbarie. Amén.

 



miércoles, 27 de mayo de 2026

YA ESTÁ AQUí: ¡MI NUEVO LIBRO!

 

Damas y caballeros, señoras y señores, niños y niñas, seres humanos en general... y políticos. Tengo a bien anunciaros, en rigurosa primicia, el lanzamiento nacional, mundial e intergaláctico de mi nuevo libro, el cual lleva por título DOS CHIFLADOS AL CUADRADO.

La portada es ésta:



Cronológicamente se trata de mi quinto libro (¡Quién me lo iba a decir a mí! Yo no, desde luego. Aunque igual Jaime, el carnicero de mi barrio, sí que lo podría haber dicho. Y es que el bueno de Jaime siempre creyó en mí y en mis posibilidades. Más que yo mismo, incluso. ¡Y qué buenos filetes despacha!, el bueno de Jaime. Buen tipo, sí señor).

Dicho lo cual, como soy un egocéntrico de tomo y lomo, en plan Francisco Umbral, yo he venido aquí a hablar de mi libro.

Se trata de una novela en tono de comedia, en la misma línea de humor desplegada en mi anterior trabajo, Un rockero de andar por casa (2022).

Para que os hagáis una idea del argumento, os avanzo el texto incluido en la contraportada del libro en su edición en papel.


Eduardo Feliz era un hombre aparentemente normal con una vida aparentemente normal. Hasta que un día su voz interior tomó cuerpo y conciencia ante sus ojos. Desde ese día, Eduardo puede ver e interactuar con su “otro yo”, una especie de alter ego con el que casi nunca está de acuerdo. Por suerte, nadie más, aparte de Eduardo, puede verlo ni oírlo. Desde su aparición, la vida de Eduardo nunca volvió a ser la misma.


Mi nuevo libro está disponible en la web de Amazon en los dos formatos más habituales: papel y digital.

Los precios son los siguientes:


Papel 7,00 €

Digital 2,00 €


Como podéis comprobar, he ajustado los precios al mínimo.

El libro está suscrito al plan Kindle Unlimited, por lo que si tienes contratada esta opción en Amazon puedes descargar mi libro totalmente gratis y leerlo en cualquier dispositivo electrónico.

A continuación os dejo los enlaces directos donde podréis adquirir un ejemplar, o dos, o los que os apetezcan (si compráis más de cincuenta ejemplares me comprometo a llevarlos yo mismo a vuestro docimilio en moto. Y eso que no tengo moto. Pero estoy dispuesto a alquilar una moto y cargar con el paquete de libros. ¿Por cincuenta ejemplares? ¡Vaya que sí! Y hasta os recitaré un poema muy bonito de Johan Sebastian Mastropiero. Y sin coste adicional).


Para adquirir un ejemplar en papel de Dos chiflados al cuadrado pincha aquí.

Para adquirir un ejemplar en formato digital de Dos chiflados al cuadrado pincha aquí.


Al mismo tiempo os informo, a todos los que compréis un ejemplar de mi libro en cualquiera de las dos versiones disponibles, que podéis solicitarme una dedicatoria personalizada de mi puño y letra que, gustosamente, os haré llegar vía correo electrónico.

En fin, ¿qué más puedo decir? Gracias por vuestra atención. Y por vuestra pasta. No es para hacerme rico, por cierto —para eso tendría que meterme en política y, francamente, no es lo mío—, sino para seguir autofinanciando futuros proyectos.

Un abrazo. Y gracias por seguir pasándoos por aquí, aunque no compréis nada. Se agradece de igual modo vuestra visita. Por cierto, saludos de Jaime, mi carnicero.