miércoles, 14 de noviembre de 2018

OS LO ADVERTÍ

La trilogía más absurda jamás publicada


La semana pasada os advertí que, a raíz de la reciente publicación de mi tercer libro de relatos (Absurdamente Vol.III), tenía intención de quitarme la ropa normal de uso diario y sustituirla por mi viejo uniforme de escritor coñazo, a fin de dar la lata en las redes y donde se precie con tal de promocionar mi nuevo libro.
En aquel post, mi amiga y bloguera Irene F. Garza me dejó el siguiente comentario, que reproduzco a continuación:

Hola Pedro. Solo puedo decirte que si este tercer volumen es tan bueno como los anteriores (que estoy 100% segura que lo será), no sufras por nada, ni te entre ninguna clase de duda. Lo vamos a disfrutar, te lo aseguro.
La verdad es que te honra mucho todo el trabajo que hay detrás, el que no se ve, y más por asumirlo tú solo. Eso todavía hace que el proyecto merezca más la pena.
Enhorabuena por el tercer volumen, por el trabajo bien hecho y porque te lo mereces.
Un beso y ánimo. Promociónate sin parar.


Me he permitido reproducir el comentario de Irene —con su autorización, por supuesto—, porque en él, además de sus buenos deseos, hay un par de frases que me llamaron mucho la atención.
La primera: «La verdad es que te honra mucho todo el trabajo que hay detrás, el que no se ve, y más por asumirlo tú solo. Eso todavía hace que el proyecto merezca más la pena».
Y la segunda: «Promociónate sin parar».
La primera frase, escrita desde la sinceridad y el afecto, provocó en mí dos sentimientos encontrados. Por un lado, me resultaba enormemente gratificante percibir de alguien como Irene, a quien respeto y aprecio, el valor que le concede a «todo el trabajo que hay detrás y que no se ve» en cada uno de mis libros. Por otro, me entró un temor íntimo, quizás ridículo, al plantearme la siguiente pregunta: ¿Y si alguien que no me conoce en absoluto, ni ha leído ninguno de mis libros, considera que el incidir tanto en el tiempo y esfuerzo invertido en cada libro corresponde más a un ejercicio de querer inflar mi ego, haciendo una impúdica demostración del sufrimiento y el dolor que lleva aparejado el hecho de sacar adelante un libro autoeditado?
En las líneas que siguen intentaré dar respuesta a esta pregunta.
Cuando incido con machacona insistencia en el tiempo y el esfuerzo que invierto en cada uno de mis libros, podéis creerme, no lo hago para demostrar que soy el tío más trabajador del mundo, capaz de competir en obsesiva dedicación con el mismísimo Stephen King. De hecho, me confieso un vago de narices, hecho que confío haber dejado perfectamente claro en mi primer booktrailer.
Además, por si no lo sabéis, hace tiempo que tengo el ego bastante controlado. Resulta que hace tres años, en una analítica rutinaria, mi doctora observó un aumento exagerado de mi ego, y así me lo hizo saber. Desde entonces, todas las mañanas me tomo con el desayuno unas pastillas para controlar el ego y el colesterol malo.
Entonces, si no se trata de una cuestión de ego, ¿a qué viene hablar tanto del esfuerzo que hay detrás de cada libro?
La primera palabra que me viene a la mente es respeto.
Si la edición de los dos primeros libros me llevó ocho meses de media y casi dos años y medio el tercero, es por una cuestión de respeto. Respeto muchísimo a mis lectores. Valoro en lo que vale el esfuerzo y la ilusión que cada uno de los compradores de mis libros han depositado en mi obra. Y si una persona se gasta en un libro mío dinero de su bolsillo —o del bolsillo de otro en caso de que seas político o abogado matrimonialista—, me parecería una falta de respeto ofrecer un producto «hecho de aquella manera», al trancazo, sin trabajarlo al máximo de mis posibilidades.
Con esto no quiero decir que mis libros sean perfectos. Creedme, ningún libro lo es. Podría citaros libros editados por las más grandes y prestigiosas editoriales del mundo que incluyen fallos entre sus páginas. ¡Y eso que pasan por un montón de ojos y manos antes de su puesta a la venta!
No obstante, no considero eso una excusa para no hacer un trabajo serio y exhaustivo por mi parte. Así que lo mínimo que me exijo a mí mismo cada vez que decido embarcarme en una nueva aventura editorial, es dejarme la piel tratando de sacar el mejor producto que mis capacidades me permitan.
Gracias a esa filosofía vital, que he aplicado a todos y cada uno de los proyectos en los que me he embarcado, he podido cosechar opiniones de lectores como las que me permito reproducir a continuación; lo que me lleva al segundo punto tratado por Irene: "promociónate sin parar".
(Nota del autor: Si tu nombre aparece en la siguiente lista y no te hace puñetera gracia formar parte de ella, por favor, no me denuncies a la justicia ordinaria. Principalmente por dos motivos: primero, porque te va a costar dinero —a los pobres todo siempre siempre siempre nos cuesta dinero—; y segundo, porque si emprendes acciones legales, de aquí a que se celebre el juicio igual el Hombre ha conseguido llegar a Marte, y allí me iré a pasar los últimos años de mi vida, a pasarlos en soledad, escribiendo y durmiendo mucho (¡Ah, qué gozada poder dormir sin ruidos de vecinos molestos ni el dichoso capullo que entra con su coche en el garaje comunitario oyendo reguetón a toda leche a las tantas de la madrugada!).
Y ahora, las opiniones:

Una lectura que no dejará indiferente a ningún lector. Sólo se requiere un mínimo de sentido del humor para saber apreciar qué se esconde detrás de las palabras escritas. Mordaz y crítico, los relatos breves que esta obra contiene arrancarán, sin duda, sonrisas y más de una carcajada al lector. (…) Con ese inconfundible toque humorístico, Pedro Fabelo hace que la lectura de este libro sea un divertimento que hace que haya merecido la pena haberlo adquirido. Deberían publicarse más obras de este tipo”.
Josep Mª Panadés López

Es un libro que no puede pasar desapercibido. Todos los relatos son sorprendentes, completamente distintos unos de otros, pero con una línea común: el humor absurdo. Consigues evadirte por unos momentos de la realidad. Son adictivos. Cuando acabas uno ojeas el siguiente y, sin darte cuenta, ya lo estás leyendo y llegas al final”.
Paola Panzieri

Un libro con 28 geniales relatos que hacen apología del humor absurdo y que han provocado que mis carcajadas las haya escuchado hasta el vecino. Me han gustado todas y cada una de las historias, pero mis dos preferidos son “El otro proceso” y “Cuestión de prioridades”. Sin duda, lo recomiendo para alegrar cualquier tarde anodina. Me he reído mucho leyéndolo”.
Cris Mandarica

Pedro Fabelo prescribe la píldora del humor absurdo como medicina para la vida. Dueño de un estilo pulido, seduce al lector con narraciones amenas y naturales, buenas aperturas, diálogos hilarantes y desopilantes remates. Se mueve a sus anchas en el reino de la risa, tendiendo al pensamiento profundo que trasciende al mero entretenimiento, y regando su sólida ficción humorística con gotas de inteligencia, cultura y lucidez”.
María Paz “Fer”

Oí por la radio una crítica a este libro por parte de la directora del grupo de teatro que en Madrid lo (iba) a llevar al escenario. Me intrigó y por curiosidad lo compré. Es agradable, simpático y sorprendente. Un libro sencillamente genial”
Juanatxu

Después de leer esta primera aventura literaria de mi buen amigo Pedro Fabelo (tengo la corazonada de que se va a hacer muy rico y famoso), quise demandarle. ¿Por qué? A saber: horas perdidas de piscina y playa enganchada a sus interesantes historias, reír como una loca en lugares públicos haciendo el ridículo ante toda la parroquia, ¡ah!, y agujetas abdominales por quedarme doblada de la risa durante la lectura. La demanda no prosperó por ser una vaga y una indolente, incapaz de ahorrar un céntimo”.
Eva Mercader

Esta es la historia de un amor de verano. Del verano de 2015. Paseaba por la playa cuando me encontré un ejemplar del libro de Pedro Fabelo tomando el sol. (…) Con sus historias me ha hecho reír, olvidarme de los problemas, disfrutar de mis vacaciones. Hemos estado juntos muchos días de este verano. Me gustaría que vosotros también conocierais a otro ejemplar idéntico al que yo encontré. Os alegrará la vida, os entretendrá, os fascinará y todo lo que comience por “os” y acabe por “rá”…”
Jordi “Jotapé”


Estoy de vacaciones relax, con mi silla y mi toalla colocada en la playa. Empiezo “Absurdamente…” Mis amigos me miran con cara extraña debido al estado de placer que manifiesta mi cara. Entre susurros escucho: “¿Llamamos al psiquiatra? Ésta no está bebiendo cerveza y está muy rara”. Lo que ellos no saben es que, durante mi estado catatónico mental me he visto en la sala de espera del médico (pag.29), he comprendido que no hay que aullar a la luna con mal de amores y que la lluvia de estrellas son retazos de una súper, súper orgía (pag. 67) -¡Guau!-, que pertenezco a la diversidad porque me encanta el turquesa (pag. 79), que también he vivido lo de Phil en esta vida (pag. 85), que entiendo de políticos y extraterrestres (pag. 89), que el Spam es una mierda…y voy a parar para no destrozarle las ventas al fabricante de letras… Todo bajo la apoteósica sensación de descojone que me ha producido su lectura.
Gracias Pedro, gracias a mi amado Blog Absurdamente. Ambos me habéis hecho disfrutar. Espero impaciente el volumen II, donde deseo que aparezca X; mi colega profesional y nuestro lazo de unión”.
Soraya Trinidad

Quería haberme regalado el libro de Pedro Fabelo para Reyes, pero no pude resistirme a pedirlo antes. Como le dije a él, soy la Reina de la Impaciencia; con mayúsculas. Tampoco he podido resistirme a devorarlo. En cuanto cayó en mis manos y leí la presentación supe que iba a gustarme, y no me equivocaba.
Es la antología que más me ha hecho reír en mucho, mucho tiempo. Sus 28 relatos, narrados de forma ágil, entretenida y pulida, están perfectamente construidos, con unos principios intrigantes y finales desternillantes, ambos en sincronía. Calidad literaria en estado puro”.
Chari BR7


Recuerdo con una sonrisa la primera vez que me encontré con un relato de Pedro Fabelo en su blog ABSURDAMENTE. Me acababa de hacer un esguince de tobillo que me tenía postrada. Mis risotadas levantaron las miradas de los presentes en la habitación. Su texto de "Noche de Reyes", inteligente, irónico y tan divertido, me hizo sentir la necesidad de seguir leyéndole en ésa y el resto de entradas.
Ha sido una verdadera satisfacción ver publicado al fin su libro, del que espero sea el inicio de una serie. Os animo a leerlo y disfrutar, como yo lo he hecho, de un escritor apasionante que sin duda le queda mucho por contarnos en clave de humor y en otras. De todas ellas seguro que es y será merecedor de reconocimiento. ¡Que así sea!”
Clara Serrano López

Gracias por tus letras y el cariño que pones en ellas. Un abrazo grande de la Sole, con pecado concebida. Dios bendiga a las risas. Amén”.
Soledad Gutiérrez

«Por motivos de trabajo pospuse durante meses la lectura de Absurdamente, Antología del absurso Vol. I, hasta que, sin comerlo ni beberlo, cuando finalmente pude ponerme con él, tuvo lugar un efecto dominó: en cuanto leí la primera página, todas las demás cayeron una detrás de otra. Entonces, no pude sino preguntarme: ¿Por qué demonios no he leído esto antes? ¡Cuántos dolores de cabeza me hubieran aliviado estas historias!».
Elena Álvarez

Nuestro querido Pedro Fabelo me pidió que una vez leyera sus letras le escribiera unas líneas. Empezaré diciéndoos que en un fin de semana quedaron totalmente fulminados, y que quedé con ganas de más (…) buena señal, ¿verdad?
Pero no sólo encontraremos humor entre sus letras, hay mucho más; crítica social y económica de la inteligente, emoción de la bonita, y relatos y microrrelatos sobre tolerancia, tópicos y diversidad.
Por lo tanto, si os encontráis en uno de esos días grises, que a uno aunque se niegue a reconocerlo le acompañan algunas veces como a una mala sombra, qué mejor que reír, y para ello Pedro Fabelo nos facilita la tarea. Alegría garantizada, totalmente concebida por el autor.
Irene F. Garza

El autor y su obra

Otros de los libros que he leído hace poco han sido los volúmenes de Antologías del humor absurdo que recopilan muchos cuentos, relatos e historias escritos por Pedro Fabelo. Un día, leyendo una de sus historias, me hizo reír a carcajada limpia, haciéndome olvidar momentos desagradables. Te deja un sabor a miel y sonrisa segura, porque Pedro sabe sacar punta a todo lo que escribe con una fina ironía y un humor que no te lo esperas”.
María del Carmen Píriz

Amigo, Pedro.
Te conocí a través del blog de otra persona. (…) Desde el primer relato tuyo que leí, ya vi que eras todo un seductor, porque empecé a leer y no podía parar. Tienes un humor típico de los seres dotados de inteligencia, no un humor macarra ni facilón, es... ¡es un humor que me encanta!”.
Ana Palacios

«Hola, Pedro. Tuve tu libro más tiempo del que se merecía aguardando el momento propicio para leerlo, hasta que una frase en él me hizo ver que había estado equivocada. Tenía que haberlo metido en el bolso y llevarlo a todas partes para evitar esas conversaciones de sala de espera. Tu libro está plagado de relatos que lees y te da el golpe de risa sin que lo puedas evitar. Pero quizás lo más interesante, y fascinante, es darte cuenta que a la vuelta de la esquina tienes a todos tus personajes cobrando vida ante tus narices. Increíble pero cierto.
Te deseo el mayor de los éxitos, y que algún día no muy lejano nos informes de tus firmas de libros por las librerías de muuuuchas ciudades”.
Alicia González


Esta es una pequeña muestra de los comentarios de amigos y lectores que he ido recibiendo en estos casi cuatro años que han pasado desde la publicación de mi primer libro, en 2015.
Honestamente, para mí, como autor, no existe mayor premio que saber que quienes han decidido comprar alguno de mis libros no sólo no se han arrepentido de su decisión, sino que, en la mayoría de los casos, se han quedado con ganas de más.
Como lector soy muy exigente. Y como escritor, soy doblemente exigente. Si algo no cumple mis rigurosas expectativas de calidad, simplemente no ve la luz. Así de sencillo.
El prestigio de un autor se mide por la calidad de su obra, y su patrimonio serán, siempre y por siempre, sus lectores.
Una vez más, gracias a todos los que habéis adquirido cualquiera de los volúmenes de la colección Absurdamente. Que no os falte nunca el sentido del humor.


A propósito, desde hace unos días ya empiezan a llegarme las primeras fotos de amigos y lectores que han adquirido el tercer volumen de la trilogía. A medida que me vayan llegando las iré añadiendo a la galería de AMIGOS Y LECTORES habilitada en el blog.
Gracias por contribuir a que esta iniciativa siga creciendo año a año.
Un abrazo a todos y todas.


Oye, ¿has visto esa trilogía tan molona del sofá?
¡Pues claro que la he visto! En cuanto nuestros dueños se las piren me pienso dar un atracón de lectura de los que hacen época.
¡Qué siete vidas más divertidas nos vamos a pasar leyendo a ese tal Pedro Fabelo!
¡Ya te digo! ¡Miaauuuuu! 



martes, 6 de noviembre de 2018

¡YA A LA VENTA! ABSURDAMENTE Antología del absurdo Vol. III


La semana pasada, al fin, puse a la venta el esperado tercer y definitivo volumen de la colección ABSURDAMENTE.
Como parte de la promoción quise hacer algo nuevo, original y visualmente atractivo. Para ello, creé mi primer booktrailer. Si aún no lo habéis visto, aquí os lo dejo:



Dicho esto, ahora me centraré en hablar de mi libro. Así, en plan Paco Umbral. Para ello, a partir de aquí tenéis que imaginarme con cara de mosqueado y bufando ostentosamente mi enfado, mientra vocifero:
«¡Eh, que yo he venido aquí a hablar de mi libro, oiga!».
Pues nada, hable usted de su libro.
«Er...uhm...gracias».
Adelante. Todo suyo.
Gracias. Ejem. Completar el proceso de edición de este tercer volumen de la colección me ha llevado casi dos años y medio. Es, de lejos, el libro que más tiempo me ha llevado acabar. Y el más difícil.
De entrada, escribir una continuación a los dos volúmenes anteriores no resultaba una tarea fácil. Y no por falta de material. Al contrario. Tenía material de sobra. Y es precisamente ahí donde radicaba mi principal problema: en escoger las piezas adecuadas para mi libro.
Juntar diferentes piezas, escritas en diferentes momentos vitales, y completar con ellas un puzzle lo suficientemente cohesionado como para resultar atractivo al futuro lector que decida acercarse a ellas, creedme, parece sencillo, pero no lo es.
Para mí, como lector antes que escritor, me gusta que mis textos «fluyan», que su lectura lleve implícito un determinado ritmo, y que el lector o lectora disfrute de ese viaje que le propongo sin moverse de su lugar de lectura favorito. De ahí que el orden de las piezas sea algo a lo que le doy muchísima importancia. Una pieza mal colocada puede echar por tierra todo el trabajo. O al menos yo así lo percibo.
Además de seleccionar las piezas y ordenarlas de una determinada manera, me propuse cumplir los siguientes parámetros.
DISEÑO: Si algo tuve claro desde el principio es que quería que los tres libros de la colección guardasen un aspecto externo homogéneo. Soy coleccionista, y me gusta que los libros de una misma colección mantengan el mismo diseño base. Por este motivo he respetado al máximo el diseño de la cubierta, cambiando únicamente tres elementos en cada uno de los volúmenes: el dibujo principal —cada volumen tiene un dibujo exclusivo relacionado con alguno de los cuentos incluidos en el interior—, el color de los fondos —gris para el primero, rojo para el segundo, y azul para el tercero—, y los textos de la contraportada.
La trilogía ABSURDAMENTE al completo
ESTRUCTURA: Por la misma razón, una vez decidida la disposición de los textos (tipografía, tamaño, interlineado, márgenes, etc), respetaría dicha estructura en los sucesivos volúmenes.
En este sentido admito que estuve tentado de cambiar la tipografía en el tercer volumen. Incluso hice varias pruebas con diferentes tipografías alternativas que me resultaban sumamente tentadoras. Pero al final, tras mucho dudar, decidí mantener la misma para los tres (Times), ya que se lee bien, es visualmente agradable y, además, de este modo mantendría la continuidad del proyecto.
Interior de ABSURDAMENTE 3
PRECIO: A fin de que los tres libros tuviesen un coste similar debía ceñirme a una serie de pautas (mismo número de páginas, mismas dimensiones, misma composición).
Gracias a haber cumplido estas pautas —a excepción del último, cuya extensión alcanza las 167 páginas, frente a las 150 de media de los dos volúmenes anteriores—, me es posible poner los tres libros de la colección al mismo precio, tanto en su versión en papel como en la versión digital.

Vale, tío, todo eso está muy bien, pero, ¿qué podemos encontrar en este tercer volumen de la colección?
Como ya comenté unas líneas más arriba, la selección de las piezas ha sido un auténtico dolor de cabeza. Aún así, estoy convencido de haber logrado un perfecto equilibrio entre las veinticuatro piezas que finalmente componen el libro.
Los temas tratados son muy variados. Eso sí, siempre tamizados con mi particular sentido del humor, principalmente absurdo, y altas dosis de ironía y sarcasmo.
Como dato anecdótico confieso que, a pesar de la dificultad en su maquetación, de los tres libros que llevo publicados hasta el momento, este es, paradójicamente, el que más me ha hecho disfrutar. Explicaré porqué.
Con el primer libro viví la excitación del debutante. Era primerizo en todo: la primera vez que maquetaba un libro, la primera vez que adaptaba mis textos a un formato y unos parámetros específicos, la primera vez que ordenaba las distintas piezas de forma que su lectura supusiese una experiencia lo más amena y placentera posible. En fin, que fue el libro del descubrimiento.
Cuando tras ocho largos meses de duro trabajo conseguí acabarlo, me sentía como en una nube. No podía creer que hubiese escrito un libro, y que éste estuviese a punto de ser publicado. El día que recibí en mi casa el ejemplar de prueba que pedí a la imprenta, con su reluciente cubierta y sus páginas perfectamente encuadernadas, sentí que, por fin, había hecho algo de lo que sentirme orgulloso.
Con el segundo viví la presión de la continuidad, es decir, escribir algo que estuviese a la altura del primero. Me estrujé las neuronas seleccionando las piezas que mejor podían encajar en aquel segundo proyecto.
Lo mejor de esta segunda incursión editorial es que ya había adquirido una importante experiencia en asuntos clave como la maquetación, la estructuración y el diseño, por lo que la realización de este segundo proyecto fue algo más fácil desde el punto de vista práctico.
En cuanto al tercer y definitivo volumen, la palabra que definiría su gestación es ilusión.
Soy realista. Ya he pasado por dos experiencias previas, por lo que mis expectativas son mucho más reales de las que tenía hace dos o tres años. Aún así, me siento ilusionado. Considero que el producto final cumplirá las expectativas del lector acostumbrado a mi forma de ver y entender este apasionante oficio de contar historias, y logrará enganchar a quien no haya leído ninguno de mis libros anteriores.
Si os sirve de algo, diré honestamente que este tercer libro cumple mis expectativas, lo cual, teniendo en cuenta lo exigente que soy como lector, es buena señal.

Y ahora, ¿qué?
Bueno, el libro ya está en la calle. Ahora toca promocionarlo —en esas estamos— y esperar a que me empiecen a llegar las primeras impresiones de los lectores, que es de mis partes favoritas del proceso.
Ok. Por cierto, ¿no se te olvida algo?
¿Algo como qué?
Vamos a ver, ¿tú a qué has venido aquí, tío?
Pues a promocionar mi libro.
Bien. ¿Y cuál es la parte más importante de la promoción de un libro autoeditado?
No te sigo.
Joder, chaval. Mira que eres cortito.
Lo siento. Aún no me he tomado el café de la mañana e igual ando un poco espeso.
Tío, lo más importante en la promoción de un libro autoeditado es decir cómo y dónde pueden comprar tu libro. ¿Capisci?
Ah, ya, vale. Perdona. Tienes razón.
¡Ya sé que tengo razón! Y ahora, ¿quieres decirnos de una maldita vez dónde y cómo comprar tu dichoso libro, chaval?
Mi libro podéis comprarlo en Amazon. Si os resulta más cómodo, podéis comprarlo pinchando AQUÍ.

Guay. ¿Algo más que quieras añadir?
¿Puedo?
Sí, claro. Adelante.
Quisiera dar las gracias a todos los compradores de mis libros; del primero al último. Sé cómo de difíciles están las cosas en general, con esta crisis brutal que llevamos años padeciendo. Por eso, cada vez que alguien decide gastar dinero de su bolsillo en adquirir cualquiera de mis libros, no tengo palabras suficientes para agradecerles el esfuerzo. Sólo espero y deseo que mis letras, al menos, consigan hacerles pasar buenos momentos de evasión y diversión, pues ése es mi principal objetivo: divertir y entretener. Y a partir de ahí...
Vale. Despídete ya, que tengo que ir a hacer unos recados al supermercado.
En fin, esto es todo lo que quería deciros. Así que a partir de hoy, con vuestro permiso, voy a quitarme mi ropa normal y me voy a enfundar mi uniforme de escritor coñazo para dar la lata por esos cibermundos de Jobs (Facebook, Twitter, G+), hablando sin parar de lo cojonuda que es mi nueva criatura.
¡Que Groucho os coja confesados!

Un abrazo a todos y todas.




martes, 30 de octubre de 2018

BOOKTRAILER TRILOGIA ABSURDAMENTE



¡Al fin!
Sí, amigos y amigas. El momento ha llegado. Al fin puedo presentar en sociedad el tercer y definitivo volumen de la colección ABSURDAMENTE.
Y para hacerlo, os enlazo a un vídeo en el que he estado trabajando durante estos últimos tres meses.
Se trata de mi primer Booktrailer. Confío en que os guste. 
La próxima semana publicaré un extenso artículo sobre mi nuevo libro: Absurdamente. Antología del absurdo Vol.III

Un saludo.