Si de algo podemos presumir los escritores, sin mostrar rubor en ello, es de nuestros lectores. Y hoy me vais a permitir que presuma de un lector que, además, es amigo. Y blogger.
Su
nombre es Josep
Mª Panadés,
y podéis encontrarle en los siguientes blogs que él administra:
Retales
de una vida:
http://jmretalesdeunavida.blogspot.com.es/
Josep
y yo nos conocimos hace unos pocos meses, y desde el principio se
estableció entre nosotros una relación de aprecio mutuo y
camaradería. Si yo necesitaba algo, él estaba ahí. Y viceversa. Y
todo ello sin pedirnos nada a cambio, tal y como yo siempre he
entendido la amistad sincera y desinteresada.
Cuando
hace unos meses puse en conocimiento de todos vosotros mi intención
de publicar mi primer libro con una selección de cuentos extraídos
de este mismo blog, Josep fue de los primeros en decirme: «Pedro,
desde ya puedes contar con una venta segura: la mía».
Y
pasaron las semanas, los meses incluso, pues el proceso se fue
alargando en el tiempo por las causas de sobras conocidas.
Y
llegó el día. Al fin.
Ese
día subí un post a mi blog anunciando el acontecimiento. Y ahí
estaba Josep, con los dedos sobre el teclado de su ordenador
dispuesto a cumplir todos los trámites necesarios para hacer el
pedido. Y lo hizo.
En
aquel mismo post lancé una proposición. Sugerí que, si os apetecía,
aquellos de vosotros que compraseis mi libro y os hicieseis una foto
con él yo me comprometía a subirla al blog a medida que me fuesen
llegando.
Este
lunes me llegó un correo a mi bandeja. Era de Josep Mª. En él me
informaba que acababa de recibir su ejemplar en papel de mi libro, y
me adjuntaba una foto.
Hoy
me siento orgulloso de poder mostraros, con su beneplácito, el rostro de mi amigo Josep Mª
posando feliz con su ejemplar de ABSURDAMENTE.
Antología del absurdo Vol. I.
Como
favor personal, le pedí a Josep Mª que me escribiese unas líneas
contándome sus impresiones acerca del libro. Y ésto fue lo que me
escribió:
«La
lectura de Absurdamente.
Antología del absurdo. Vol. 1
ha sido una experiencia de lo más agradable. Jugaba con ventaja,
pues ya había tenido, y sigo teniendo, la ocasión de disfrutar del
blog de Pedro Fabelo, y ya sabía lo que me iba a encontrar. Aun así,
ha merecido la pena la pequeñísima inversión económica que me ha
supuesto la adquisición de este libro, pues desde que empiezas a
leerlo hasta que llegas a la última página no se le borra a uno la
sonrisa.
Es una obra que resulta
difícil dejar de leer. Acabas un relato y el cuerpo te pide seguir
adelante, pues, al tratarse de relatos muy breves, piensas “uno
más”, y sin darte cuenta te has leído el libro de cabo a rabo,
que es lo que a mí me ha ocurrido.
Es un libro ameno,
divertido, una perfecta lectura para cualquier persona que tenga un
mínimo de sentido del humor. Su lectura te deja con un agradable
sabor de boca y una sonrisa en los labios. Y es que Pedro sabe
sacarle punta a cualquier cosa cotidiana y hacerla divertida.
Son
historias que hay que leer también entre líneas, que es donde se
dice lo que no se lee. Si el humor es sano, la lectura de este libro
seguro que nos alarga la vida a los que hemos tenido ocasión de
leerlo. Por lo menos, el tiempo se te pasa volando».
Juro
por Groucho Marx que no he pagado a Josep Mª para que dijese esas
cosas tan bonitas que dice a propósito del libro. Tampoco he añadido
ni eliminado nada. Lo que habéis leído son sus palabras. Tal cual.
Muchas
veces, a lo largo de estos casi veinte años que llevaba intentando
sin éxito meter la cabeza en el mundo editorial, me preguntaba si
realmente merecía la pena tanto esfuerzo, tanta dedicación y tantas
horas de duro trabajo en la soledad de mi estudio. Hoy, después de
leer algo como lo que Josep ha escrito, no tengo dudas al respecto:
sí merece la pena luchar por hacer realidad tus sueños.
Gracias,
Josep Mª.
