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miércoles, 21 de mayo de 2025

CINE Y LITERATURA (3) "SMOKE"

Harvey Keitel en una imagen de la película "Smoke"


 

Continuando con mi repaso a películas que están basadas en libros o escritores, hoy le toca el turno a una de mis películas favoritas de todos los tiempos: Smoke.

Smoke (humo, en español), fue dirigida por Wayne Wang en 1995, con guión de Paul Auster, el celebrado escritor neoyorquino. De hecho, la génesis de la película se encuentra en un cuento corto que Paul Auster escribió cumpliendo un encargo que le había hecho a finales de 1990 Mike Levitas, director por entonces del prestigioso diario New York Times.

Auster, que encontró interesante y hasta cierto punto subversivo el hecho de escribir una obra de ficción para el suplemento especial de un diario, decidió escribir un cuento de Navidad bajo el título Cuento de Navidad de Auggie Wren. Cuando el cuento fue publicado, el día de Navidad de 1990, el joven director de origen chino Wayne Wang, que entonces residía en San Francisco, quedó tan fascinado por la historia de Auster que, según sus palabras: “Me vi rápidamente sumergido en un complejo mundo de realidad y ficción, verdades y mentiras, toma y daca. Pasaba de conmoverme hasta las lágrimas a reír descontroladamente. Al final sentí que alguien muy próximo a mí me había hecho un maravilloso regalo de Navidad. En cuanto terminé el cuento le pregunté a mi mujer, ¿quién es Paul Auster?”.

 

Paul Auster, Harvey Keitel y Wayne Wang durante una pausa del rodaje de "Smoke"

Cinco meses más tarde, en mayo de 1991, Wang viajó hasta Brooklyn para conocer a Paul Auster y proponerle hacer una película basada en su cuento de Navidad. Para entonces, Wang ya había leído algunos de los libros de Auster, por lo que ya conocía de primera mano la habilidad de aquel para crear historias adictivas y mostrar un amor incondicional hacia la ciudad de Nueva York y sus personajes.

Paul, en palabras de Wang, se mostró muy amable y generoso con su tiempo, además de muy receptivo ante la propuesta del director. Pasaron el día juntos, visitaron algunos de los lugares que Auster describió en su cuento de Navidad, y al final del día acordaron trabajar en un guión a partir del cuento con intención de hacer una película. Cuatro años más tarde, tras lograr sortear un montón de obstáculos y contratiempos, el proyecto, al fin, vio la luz.

Uno de los grandes aciertos de la película, al margen de la historia y los maravillosos diálogos de Auster, es el reparto, encabezado por tres monstruos de la interpretación como son William Hurt, Harvey Keitel y Forest Whitaker. Junto a ellos completan el elenco grandes actores como Stockard Channing —la inolvidable Rizzo de Grease—, Ashley Judd, Giancarlo Esposito —inolvidable en su papel del implacable Gustavo Fring en Breaking bad y su spin off Better call Saul—, o Jared Harris —aclamado actor británico, de amplia y exitosa trayectoria profesional, hijo del gran Richard Harris—.

 

William Hurt en el papel del escritor Paul Benjamin

La película gira en torno a un estanco en el que, entre otras cosas, se vende tabaco y todo lo relacionado con la actividad de fumar —de ahí el título de Smoke (humo)—. El estanco es el lugar de encuentro de una serie de personajes recurrentes, cuyas vidas y experiencias van tejiendo una historia común de lo más fascinante.

En el epicentro está Auggie Wren (Harvey Keitel), que es el encargado de la tienda. A su alrededor orbitan Paul Benjamin (William Hurt), un escritor que apenas puede escribir nada desde la trágica muerte de su esposa por culpa de una bala perdida en un atraco, Rashid Cole (Harold Perrineau), un joven raterillo que trata de encontrar a su padre, que los abandonó, a él y a su madre, cuando apenas era un niño, o Jimmy Rose (Jared Harris), un joven con pocas luces que ayuda en tareas menores a Auggie en el estanco, y que por su carácter ingenuo y generoso se gana el aprecio de todos.

La película es uno de esos pequeños milagros que a veces ocurren en el cine comercial, ya que, a pesar de lo intimista de su propuesta, cautiva y fascina por igual a todo aquel amante de las buenas historias contadas con pasión y buen hacer.

 

Keitel y Hurt en una de las escenas más emotivas de la película

Cabe señalar que tal fue el entusiasmo y el buen ambiente durante el rodaje que la productora, Miramax, concedió seis días más de rodaje al equipo para un proyecto paralelo que tenía a algunos de los personajes de Smoke como protagonistas. En esa cinta, titulada Blue in the face, repiten Harvey Keitel, Esposito y Harris, a los que se unen en pequeños papeles satélite grandes estrellas como Michael J. Fox, Jim Jarmusch, Lou Reed, Mira Sorvino o Lily Tomlin, entre otros.

Esta segunda película, para mi gusto aún no siendo tan brillante como Smoke sí que la considero una buena película, contiene algunos momentos realmente brillantes, como la escena de Jarmusch y Keitel en la que el primero le cuenta al segundo la manera tan peculiar que tienen los nazis de sostener los cigarillos en las pelis de la Segunda Guerra Mundial, o las bizarras intervenciones de Lou Reed haciendo de Lou Reed.

Como magnífico epílogo, hacia el final de Smoke se muestra en imágenes el famoso cuento de Navidad de Auggie Wren, origen del proyecto. El cuento es maravilloso, por cierto. Señalar que, mientras Auggie va narrando su cuento, de fondo se escucha la hipnótica Innocent when you dream de Tom Waits, un artista del que pronto hablaré en el blog.

Si no has visto nunca Smoke, te recomiendo que la busques y le eches un vistazo. Y si cuando la veas te quedan ganas de más, busca y disfruta de Blue in the face. En ellas no encontrarás escenas de acción trepidante o efectos especiales a tutiplén. Ni falta que hace.